Cómo construir una mesada firme para tu horno de barro paso a paso.

Cómo construir una mesada firme para tu horno de barro paso a paso.

Construir una buena mesada es uno de los pasos más importantes al momento de hacer un horno de barro. Esta base debe quedar firme, nivelada y preparada para soportar tanto el peso de la estructura como las altas temperaturas que se generan durante el uso.

A continuación, te mostramos una manera tradicional de construirla utilizando ladrillos, barro, cañas huecas y algunos materiales que incluso pueden ser reciclados.

Materiales necesarios

Para una mesada de aproximadamente 1,36 metros de ancho por 2 metros de largo, se necesitan:

  • Aproximadamente 200 ladrillos comunes.
  • Ladrillos enteros, mitades y piezas de tres cuartos.
  • Cascotes de ladrillo.
  • Barro preparado.
  • 41 cañas huecas de aproximadamente 1,32 metros de largo y 5 cm de diámetro.
  • Alambre.
  • Cartón o revistas viejas.
  • Arena.
  • Cemento.
  • Agua.
  • Tanza de albañil.
  • Nivel de mano.
  • Regla de albañil.

Para la mezcla de cemento

La proporción utilizada es:

  • 4 baldes de arena.
  • 1 balde de cemento.
  • Agua, cantidad necesaria.

Para ayudar a conservar el calor

De manera opcional, se puede preparar una capa aislante utilizando:

  • 8 baldes de arena.
  • 3 kg de sal gruesa.
  • 3 botellas de vidrio.

1. Preparar la estructura con las cañas

La altura de la mesada debe adaptarse a la estatura de las personas que utilizarán habitualmente el horno. Esto permitirá trabajar de manera mucho más cómoda.

Para formar la base se colocan las 41 cañas huecas, de aproximadamente 1,32 metros cada una. Solo es necesario sujetar con alambre la primera y la última; las demás pueden quedar acomodadas entre ambas.

Sobre las cañas se coloca cartón o papel de revistas. Su función es evitar que el barro fresco atraviese los espacios y caiga debajo de la estructura.

2. Colocar la primera capa de barro

Una vez preparada la estructura, se distribuye barro comenzando desde el centro de la mesada.

La consistencia es fundamental. Un barro correctamente preparado debe ser cremoso y manejable, pero no excesivamente húmedo. Una buena señal es que pueda desprenderse de la pala con facilidad al darle un pequeño golpe.

La primera capa puede tener aproximadamente entre 3 y 4 cm, aunque esto dependerá de las irregularidades que sea necesario corregir para conseguir una superficie pareja.

3. Comenzar a colocar los ladrillos

Sobre el barro se acomodan los ladrillos. Se pueden utilizar ladrillos enteros, mitades o piezas de tres cuartos según el espacio disponible.

Antes de colocarlos conviene humedecer ligeramente los ladrillos y limpiarlos bien. Un ladrillo demasiado seco absorbe rápidamente el agua de la mezcla y puede perjudicar la adherencia.

Los espacios grandes entre ladrillos pueden rellenarse con pequeños cascotes.

También es importante limpiar y emparejar los bordes mientras el barro todavía está fresco. Una vez endurecido será mucho más difícil corregirlos.

4. Reforzar la cabecera de la mesada

Las cabeceras y los bordes requieren mayor resistencia, ya que son sectores donde habitualmente apoyamos las manos o ejercemos presión al utilizar el horno.

En estas zonas se puede emplear una mezcla de 4 partes de arena por 1 parte de cemento.

Los ladrillos deben colocarse trabados entre una fila y otra. Esto ayuda a distribuir mejor las cargas y aumenta considerablemente la estabilidad de la estructura.

5. Controlar constantemente el nivel

Para obtener una mesada pareja se colocan ladrillos de referencia en las esquinas y se extiende una tanza entre ellos.

La tanza funciona como guía para mantener la misma altura durante toda la fila.

Además, es recomendable comprobar periódicamente el trabajo utilizando:

  • Nivel de mano.
  • Regla de albañil.
  • Tanza bien tensada.

Este control debe realizarse durante toda la construcción y no solamente al finalizar.

6. Levantar las siguientes filas

En la segunda fila se continúa alternando la posición de los ladrillos para que las juntas no coincidan con las de abajo.

En las cabeceras se pueden utilizar ladrillos enteros para trabar correctamente las mitades colocadas en la fila inferior.

Las primeras filas de los sectores más expuestos pueden fijarse con mezcla de cemento. En cambio, en la zona trasera donde posteriormente se levantará el horno se puede continuar trabajando con barro.

7. Preparar una capa para conservar el calor

Una vez formada la base puede incorporarse una capa destinada a mejorar la conservación de la temperatura.

Una opción tradicional consiste en distribuir sobre la mesada una combinación de arena, sal gruesa y vidrio.

Las botellas pueden utilizarse dentro de esta capa antes de colocar los ladrillos superiores. La intención es crear una base que ayude a reducir la pérdida de calor hacia abajo y permita mantener caliente el piso del horno durante más tiempo.

Luego se cubre y nivela cuidadosamente antes de continuar con la siguiente capa de ladrillos.

8. Colocar los ladrillos superiores

Finalmente se colocan los ladrillos que formarán la superficie sobre la cual posteriormente se levantará el horno.

Nuevamente, la tanza y el nivel serán fundamentales para conseguir una superficie uniforme.

Es importante calcular correctamente dónde apoyarán las paredes del horno para que su peso quede distribuido sobre las partes más resistentes de la estructura.

Aprovechar ladrillos reciclados

No necesariamente hay que comprar todos los materiales nuevos.

Los ladrillos de una construcción anterior o provenientes de una demolición pueden reutilizarse siempre que estén suficientemente enteros, limpios y resistentes.

Esto permite reducir considerablemente el costo de construcción de un horno de barro artesanal.

Consejos y recomendaciones

  1. Humedecé los ladrillos antes de colocarlos, especialmente si están muy secos, para evitar que absorban demasiado rápido el agua de la mezcla.
  2. Controlá el nivel después de cada fila. Corregir pequeñas diferencias durante la construcción es mucho más sencillo que hacerlo al final.
  3. No prepares el barro demasiado líquido. Tiene que ser cremoso, firme y fácil de trabajar.
  4. Trabá los ladrillos entre filas para conseguir una estructura más estable y resistente.
  5. Dejá secar correctamente la mesada antes de comenzar a levantar el horno. Los tiempos pueden variar según el espesor de las capas, la humedad y las condiciones climáticas.

Para una mejor comprensión de este contenido te invitamos a ver el siguiente video del canal Marisa Sanchez Perez:

 

Una mesada firme y bien nivelada es la base para construir un horno de barro duradero. Trabajando con paciencia, controlando el nivel y utilizando correctamente ladrillos, barro y materiales aislantes, se puede conseguir una estructura resistente y preparada para continuar con la construcción del horno.

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