La pizza a la parrilla es una de esas recetas ideales para compartir en familia o con amigos. La masa toma un sabor especial gracias a las brasas, queda ligeramente crocante por fuera y tierna por dentro, mientras que la mozzarella se derrite lentamente sobre la salsa.
El secreto está en preparar una masa con buen cuerpo y, sobre todo, controlar correctamente la intensidad del fuego.
Ingredientes para 3 pizzas
Para la masa
- 1 kg de harina 000
- 25 g de levadura fresca o 8 a 10 g de levadura seca
- 20 g de sal
- 550 a 600 ml de agua tibia, aproximadamente
- Harina extra para estirar
Para la cubierta
- 400 a 500 g de mozzarella
- Salsa de tomate para pizza, cantidad necesaria
- 150 g de jamón cocido
- 1 morrón rojo asado, cortado en tiras
- 150 g de longaniza feteada
- Orégano, a gusto
- Aceitunas verdes, opcional
También podés utilizar otros ingredientes que tengas en casa, como cebolla, tomate, provenzal, panceta, huevo duro o distintos tipos de queso.
Preparación de la masa
Colocá la harina en un recipiente amplio y agregá la sal. Mezclá bien y hacé un hueco en el centro.
Incorporá la levadura fresca desmenuzada. Si utilizás levadura seca, podés activarla previamente con un poco del agua tibia.
Agregá el agua de a poco mientras comenzás a integrar todos los ingredientes.
Cuando se forme la masa, pasala a la mesada y amasá durante aproximadamente 5 minutos.
Para cocinarla a la parrilla conviene obtener una masa ligeramente más firme que la utilizada para una pizza tradicional. Esto ayuda a manipularla mejor sobre la parrilla y evita que se hunda entre las varillas.
Formar los bollos
Dividí la masa en 3 porciones aproximadamente iguales.
Formá un bollo con cada una, tapalos con un repasador limpio o film y dejalos descansar hasta que dupliquen su volumen.
El tiempo dependerá de la temperatura ambiente, pero normalmente puede llevar entre 45 minutos y 1 hora y media.
Cómo estirar las pizzas
Espolvoreá un poco de harina sobre la mesada y colocá uno de los bollos encima.
Estirá primero con las manos y después con un palo de amasar hasta conseguir aproximadamente medio centímetro de espesor.
No es necesario que las pizzas queden perfectamente redondas. Pueden ser ovaladas, rectangulares o irregulares. Lo importante es mantener un grosor relativamente uniforme para lograr una cocción pareja.
Preparar correctamente la parrilla
Antes de colocar la masa, asegurate de que la parrilla esté limpia y caliente.
Podés pasarle una pequeña cantidad de grasa para evitar que la masa se pegue.
El fuego debe ser bajo a moderado. Este punto es fundamental: una brasa demasiado intensa puede quemar la base antes de que el interior de la masa termine de cocinarse.
Primera cocción
Colocá cuidadosamente la masa directamente sobre la parrilla.
Cociná aproximadamente entre 8 y 10 minutos, controlando regularmente la parte inferior.
El tiempo exacto dependerá de la cantidad de brasas, la altura de la parrilla y el grosor de la masa.
Cuando la base esté firme y ligeramente dorada, dala vuelta.
Agregar la salsa y la mozzarella
Una vez dada vuelta la pizza, distribuí inmediatamente una capa de salsa de tomate sobre la superficie ya cocida.
Agregá abundante mozzarella rallada o cortada en trozos.
A partir de acá podés preparar las variedades que más te gusten.
Pizza de jamón y morrón
Sobre la mozzarella colocá:
- Jamón cocido
- Tiras de morrón rojo asado
- Orégano a gusto
- Aceitunas, opcional
Es una combinación clásica argentina que funciona especialmente bien a la parrilla.
Pizza de longaniza
Distribuí las fetas de longaniza sobre la mozzarella. Si son demasiado grandes, cortalas por la mitad para repartirlas mejor.
Podés terminarla con un poco de orégano y algunas aceitunas.
El secreto para derretir bien la mozzarella
Una vez colocada la cubierta, necesitás concentrar el calor sobre la parte superior.
Si tu parrilla tiene tapa, cerrala. De lo contrario, podés cubrir las pizzas con una fuente metálica grande o una tapa apta para soportar el calor.
Dejá cocinar aproximadamente otros 6 a 8 minutos, siempre controlando las brasas.
La pizza estará lista cuando la mozzarella esté completamente derretida y la base tenga un dorado parejo.
Consejos y recomendaciones
- Controlá las brasas: es preferible comenzar con poco fuego y agregar más si hace falta.
- No hagas la masa demasiado fina: alrededor de medio centímetro funciona muy bien para cocinar directamente sobre la parrilla.
- Tené todos los ingredientes preparados: una vez que das vuelta la masa, conviene colocar rápidamente la salsa, el queso y la cubierta.
- Mové la pizza si es necesario: si una zona recibe demasiado calor, girala para conseguir una cocción uniforme.
- No te alejes de la parrilla: los tiempos son orientativos y unos pocos minutos pueden marcar la diferencia entre una base dorada y una quemada
Preparar pizza a la parrilla es más sencillo de lo que parece. Con una masa firme, buenas brasas y un fuego controlado podés conseguir pizzas crocantes, bien doradas y con ese sabor ahumado característico de la parrilla argentina.