La BONDIOLA que preparo hace 50 años: todos me piden la receta.

La BONDIOLA que preparo hace 50 años: todos me piden la receta.

Preparar una bondiola curada casera es una excelente manera de obtener un fiambre sabroso sin gastar una fortuna. Con una buena pieza de carne, sal, algunos condimentos y paciencia podemos conseguir un resultado ideal para picadas, sándwiches o para servir en fetas finitas.

Lo mejor es que no hace falta contar con un secadero profesional: podemos realizar buena parte del proceso en la heladera, controlando cuidadosamente el curado y el secado.

Ingredientes

Para una bondiola de aproximadamente 2,5 kg:

  • 1 bondiola de cerdo de aproximadamente 2,5 kg
  • Sal fina, cantidad necesaria
  • Pimienta negra molida, a gusto
  • Pimentón dulce, cantidad necesaria
  • Ají molido, opcional
  • Aceite de oliva, cantidad necesaria
  • Vino tinto, opcional

También vamos a necesitar papel microperforado apto para alimentos y una red elástica para fiambres. Si tenemos una prensa para carne, también puede resultar útil para retirar parte de la humedad.

1. Preparar y salar la bondiola

Colocamos la bondiola sobre una fuente limpia y comenzamos masajeándola con un poco de sal fina. Es importante trabajar toda la superficie, incluyendo los pliegues y rincones.

Si la pieza es bastante gruesa, podemos agregar también un poco de pimienta negra durante esta primera etapa. La idea es que los condimentos acompañen el proceso de curado y aporten sabor.

Finalmente, cubrimos completamente la carne con sal.

2. Curado en la heladera

Llevamos la bondiola a la heladera durante aproximadamente 2 días y medio a 3 días.

Después del primer día, damos vuelta la pieza y revisamos que continúe bien cubierta con sal. Si hace falta, agregamos un poco más.

Durante este proceso es normal que la carne libere bastante líquido.

3. Lavar y secar

Una vez terminado el período de salado, retiramos la bondiola de la heladera y eliminamos todo el exceso de sal.

La lavamos cuidadosamente y después la secamos muy bien con papel de cocina limpio.

Este paso es importante: debemos eliminar la mayor cantidad posible de humedad superficial antes de continuar.

4. Prensar la carne

Si contamos con una prensa adecuada, colocamos la bondiola y la dejamos aproximadamente 2 a 3 horas.

La presión ayuda a retirar líquido adicional y, además, permite conseguir una bondiola más compacta. De esta manera, al terminar el proceso tendrá una forma más pareja y será más sencilla de cortar.

Si no tenemos prensa, podemos continuar con el proceso procurando que la pieza quede muy bien seca.

5. Agregar los condimentos

Una vez seca, untamos la superficie con una pequeña cantidad de aceite de oliva.

El aceite ayuda a que los condimentos se adhieran mejor. Después agregamos:

  • Pimentón dulce
  • Pimienta negra
  • Ají molido, si nos gusta un toque más intenso

También se puede utilizar un poquito de vino tinto para darle un sabor diferente, siempre evitando agregar demasiada humedad.

Masajeamos bien para distribuir los condimentos por toda la superficie.

6. Envolver y colocar la red

Envolvemos la bondiola con papel microperforado apto para alimentos, que permite que la pieza respire durante el proceso de secado.

Luego colocamos una red elástica para fiambres. La red ayuda a mantener la carne compacta y le da una presentación mucho más pareja.

Dejamos un extremo preparado para poder colgarla si utilizamos ese método.

7. Secado y maduración

Colocamos la bondiola en la heladera durante aproximadamente 20 a 25 días.

El tiempo exacto puede variar según el grosor de la pieza, la temperatura, la humedad y las condiciones de maduración.

Durante este período la carne irá perdiendo humedad y concentrando sus sabores.

8. Cortar y disfrutar

Cuando la bondiola esté correctamente curada, retiramos la red y el papel.

Conviene comenzar a cortar desde el extremo que estuvo utilizado para colgarla, ya que normalmente será una de las partes más secas.

Cortamos en fetas bien finitas.

El resultado es una bondiola compacta, condimentada y con la característica grasa entreverada que aporta muchísimo sabor.

Podemos disfrutarla en una picada con quesos, aceitunas y pan casero, preparar sándwiches o acompañarla con ensaladas y otros platos fríos.

Consejos y recomendaciones

  1. Utilizá siempre carne de cerdo fresca, de procedencia confiable y mantené una higiene estricta durante toda la preparación.
  2. La cantidad de sal, el tiempo, la temperatura y la humedad son fundamentales en los fiambres curados; no conviene calcularlos únicamente “a ojo”.
  3. No seques la carne a temperatura ambiente salvo que dispongas de condiciones controladas y apropiadas para elaborar fiambres.
  4. Si aparecen olores desagradables, colores extraños, textura viscosa u otros signos de deterioro, no consumas la preparación.
  5. Para mayor seguridad, especialmente al elaborar fiambres caseros por primera vez, utilizá una receta de curado validada que indique la cantidad de sal según el peso de la carne y controle temperatura, humedad y pérdida de peso.

 

Con una buena bondiola, condimentos y un proceso de curado correctamente controlado podemos preparar un fiambre casero sabroso y económico. La paciencia es fundamental: respetar cada etapa permite conseguir una bondiola compacta, aromática y perfecta para cortar en fetas finitas y disfrutar en una buena picada.

Deja un comentario