Con el paso de los años, muchos electrodomésticos blancos comienzan a perder su aspecto original. La heladera, el microondas, el lavarropas y otros aparatos pueden adquirir un tono amarillento y opaco que no siempre desaparece con una limpieza convencional.
Antes de pensar en reemplazarlos, existe una mezcla casera y económica que puede ayudar a mejorar considerablemente su apariencia. Se prepara con ingredientes sencillos que probablemente ya tengas en casa.
¿Por qué los electrodomésticos blancos se vuelven amarillentos?
El cambio de color puede producirse por diferentes factores: el paso del tiempo, la exposición a la luz, el calor y la acumulación de grasa y suciedad.
En la cocina, además, pequeñas partículas de grasa pueden adherirse a las superficies y mezclarse con el polvo. Con el tiempo, esta combinación forma una película difícil de eliminar solamente con agua y detergente.
Aunque esta preparación puede ayudar con la suciedad superficial y mejorar el aspecto, hay que tener en cuenta que algunos plásticos amarillean por envejecimiento o degradación del propio material. En esos casos, ninguna limpieza casera podrá devolver completamente el color original.
Ingredientes para preparar la mezcla
Vas a necesitar:
- 1 cucharada de almidón de maíz (maicena)
- 2 cucharadas de vinagre de alcohol
- 1 cucharada de detergente para platos
- Una pequeña cantidad de bicarbonato de sodio
- Un paño suave húmedo
- Un paño limpio y seco
¿Para qué sirve el almidón de maíz?
La maicena cumple principalmente una función práctica: ayuda a espesar la preparación.
Al conseguir una consistencia similar a una pasta, la mezcla permanece sobre la zona que queremos limpiar en lugar de escurrirse inmediatamente. Esto permite trabajar de manera localizada sobre las partes amarillentas.
El vinagre de alcohol
El vinagre puede ayudar a desprender algunos residuos minerales y suciedad acumulada en superficies compatibles.
Además, es un producto económico que suele utilizarse en diferentes tareas de limpieza doméstica.
Sin embargo, no debe utilizarse indiscriminadamente sobre cualquier material, especialmente superficies delicadas, piedras naturales o determinados acabados.
Agregá detergente
Incorporá una cucharada de detergente para platos.
Su función principal será ayudar a desprender la grasa adherida a la superficie. Esto resulta especialmente útil en electrodomésticos ubicados cerca de la cocina, donde las partículas de aceite pueden acumularse lentamente.
Mezclá bien la maicena, el vinagre y el detergente hasta obtener una preparación uniforme.
Incorporá el bicarbonato
Finalmente, agregá una pequeña cantidad de bicarbonato de sodio.
Hacelo de a poco, ya que al entrar en contacto con el vinagre se producirá espuma. Mezclá hasta conseguir una pasta que resulte sencilla de aplicar.
No es necesario preparar una gran cantidad. Lo ideal es hacer solamente lo que vayas a utilizar en el momento.
Cómo aplicar la mezcla
Antes de comenzar, desenchufá el electrodoméstico siempre que sea posible y asegurate de trabajar únicamente sobre superficies exteriores.
Aplicá una capa fina de la preparación sobre la zona amarillenta. No hace falta empapar la superficie.
Dejá actuar durante unos minutos y luego retirala cuidadosamente con un paño suave apenas humedecido.
Es importante eliminar todos los restos de la preparación.
Finalmente, pasá un paño seco para quitar la humedad y mejorar el acabado.
¿El electrodoméstico quedará completamente blanco?
El resultado dependerá del motivo por el cual la superficie cambió de color.
Cuando el aspecto amarillento se debe principalmente a grasa, polvo y suciedad acumulada, una limpieza profunda puede producir una diferencia bastante visible.
En cambio, si el plástico se volvió amarillo debido al envejecimiento, la exposición prolongada al calor o a la radiación ultravioleta, el cambio puede ser permanente. En ese caso, la limpieza puede mejorar el aspecto general, pero no necesariamente devolver el blanco original.
Consejos y recomendaciones
- Probá primero en una zona pequeña y poco visible. Así podrás comprobar que la preparación no altera el color ni el acabado.
- No la uses sobre pantallas, paneles táctiles, botones, conexiones eléctricas ni rejillas. La humedad podría ingresar al interior del aparato.
- No frotes con fuerza. Algunos plásticos y acabados brillantes pueden rayarse o perder brillo.
- No mezcles esta preparación con lavandina ni otros limpiadores. Combinar productos de limpieza puede generar reacciones peligrosas.
- Consultá el manual del fabricante. Algunos electrodomésticos requieren productos específicos y pueden dañarse con sustancias ácidas o abrasivas.
- Retirá completamente los residuos. Después de limpiar, pasá un paño húmedo limpio y finalmente otro seco.
Con unos pocos ingredientes y tomando las precauciones adecuadas, es posible mejorar notablemente el aspecto de muchos electrodomésticos blancos sin recurrir inmediatamente a productos costosos o pensar en reemplazarlos.