Bombones de avena, cacao y dulce de leche: fáciles y sin horno
Avena, cacao y dulce de leche para unos bombones que se arman a mano. Antes de formar las bolitas, un descanso corto ayuda a encontrar la textura.
Avena, cacao y dulce de leche para unos bombones que se arman a mano. Antes de formar las bolitas, un descanso corto ayuda a encontrar la textura.
El arroz cocido que quedó bien guardado puede convertirse en croquetas con centro de queso. Para que se sostengan sin quedar secas, importa cómo se une la mezcla.
Pepas caseras con centro de membrillo y masa tierna. Para que no se desparramen y el dulce quede en su lugar, hay que cuidar el armado.
El arroz con leche de siempre, cremoso y sin ingredientes complicados. Para que no quede duro al enfriarse, hay que retirarlo con el punto justo.
Tomate y crema para unos fideos que resuelven el almuerzo. El orden de la salsa y un poco del agua de cocción ayudan a que queden bien cremosos.
Una tortilla de acelga para resolver la comida con ingredientes simples. Para que quede firme y no se rompa al girarla, hay un paso que no conviene apurar.
Las bananas maduras se pueden convertir en un budín húmedo, mezclado a mano. Para que el centro se cocine parejo, conviene cuidar una proporción.
Un postre de duraznos con crema, sin horno y servido en vasitos. Para que quede cremoso y no se junte líquido abajo, vale la pena cuidar estos pasos.
Una tapa comprada, choclo y un relleno cremoso que se puede cortar sin que se desarme. El punto de esta tarta se define antes de entrar al horno.
Una pastafrola de membrillo para compartir, con masa tierna y un enrejado sencillo. Hay dos cosas que conviene enfriar antes de armarla.