El truco de la masa de pizza casera que enseña un maestro pizzero y pocos lo conocen

El truco de la masa de pizza casera que enseña un maestro pizzero y pocos lo conocen

Preparar pizza casera es una excelente opción cuando queremos una comida rendidora, económica y que le guste a toda la familia. Con una buena masa, una salsa sencilla y algunos ingredientes básicos podemos obtener pizzas suaves, esponjosas y llenas de sabor.

Esta receta está pensada para preparar varias pizzas de una sola vez. Incluso se pueden precocinar las bases y guardarlas para tenerlas listas durante la semana.

Ingredientes para la masa

  • 1,5 kg de harina de trigo 000 aproximadamente
  • 50 g de levadura fresca o 15 g de levadura seca
  • 2 cucharaditas de azúcar
  • 1 cucharada de sal
  • 3 cucharadas de aceite de girasol
  • 900 ml a 1 litro de agua tibia aproximadamente
  • Harina extra para trabajar la masa
  • Aceite para los moldes

La cantidad de agua puede variar ligeramente según la harina, por eso conviene incorporarla poco a poco.

Para la salsa

  • 1 lata o botella de tomate triturado, aproximadamente 500 g
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de aceite
  • Sal a gusto
  • Pimienta a gusto
  • Orégano a gusto

Para cubrir las pizzas

  • Salsa de tomate preparada
  • Mozzarella a gusto
  • Orégano
  • Aceitunas, opcional

También se pueden agregar jamón cocido, cebolla, morrón, huevo duro u otros ingredientes que tengamos en casa.

1. Activar la levadura

Colocar la levadura en un recipiente junto con un poco de harina, las 2 cucharaditas de azúcar y aproximadamente media taza de agua tibia.

Mezclar hasta integrar y dejar reposar entre 10 y 15 minutos.

Cuando comiencen a aparecer burbujas y la preparación aumente ligeramente su volumen, significa que la levadura está activa y podemos continuar con la masa.

2. Preparar una salsa de tomate sencilla

Mientras reposa la levadura, colocar un chorrito de aceite en una sartén.

Agregar el ajo bien picado y cocinarlo brevemente, procurando que no se queme.

Incorporar el tomate triturado y condimentar con sal, pimienta y orégano a gusto.

Cocinar a fuego bajo durante aproximadamente 10 a 15 minutos, revolviendo de vez en cuando. Retirar del fuego y reservar.

3. Preparar la masa

Colocar la harina en un recipiente grande o directamente sobre una mesada limpia.

Agregar la sal y mezclar. Hacer un hueco en el centro y colocar allí la levadura activada.

Comenzar a incorporar el agua tibia poco a poco mientras se mezcla.

Cuando la masa empiece a tomar forma, agregar unas 3 cucharadas de aceite.

El aceite es uno de los secretos para conseguir una masa más suave y esponjosa.

4. Amasar hasta conseguir el punto justo

Pasar la preparación a una mesada ligeramente enharinada y amasar durante aproximadamente 10 minutos.

La masa debe quedar lisa, elástica y suave. Es importante no agregar demasiada harina durante el amasado porque podría quedar dura.

Formar un bollo grande, colocar un poquito de harina por encima y cubrir con film, una bolsa limpia o un repasador.

Dejar descansar hasta que aumente considerablemente su tamaño.

5. Dividir la masa

Una vez que la masa haya levado, retirarla del recipiente y dividirla en bollos.

Con estas cantidades pueden obtenerse aproximadamente 8 pizzas medianas, dependiendo del grosor y del tamaño de los moldes.

Formar cada bollo suavemente y colocarlos sobre una superficie enharinada.

Taparlos nuevamente y dejarlos descansar unos 45 minutos.

Si hace frío, el levado puede tardar un poco más.

6. Preparar los moldes

Aceitar ligeramente las pizzeras o moldes.

Tomar cada bollo y estirarlo con las manos desde el centro hacia los bordes. También se puede utilizar un palo de amasar si resulta más cómodo.

Colocar cada masa dentro de su molde y acomodarla hasta cubrir toda la superficie.

7. Agregar la salsa

Distribuir una capa de salsa de tomate sobre cada pizza.

Después de colocar la salsa, dejar reposar nuevamente las masas durante unos minutos. Este pequeño descanso ayuda a obtener una pizza más aireada y esponjosa.

Mientras tanto, precalentar el horno a 220-240 °C.

8. Cocinar las pizzas

Llevar las pizzas al horno caliente y cocinar durante aproximadamente 8 a 12 minutos, hasta que la base comience a tomar color.

Si queremos preparar prepizzas para guardar, podemos retirarlas en este momento, dejarlas enfriar y conservarlas en la heladera o freezer.

9. Preparar la pizza de mozzarella

Para terminar las pizzas en el momento, retirar las bases del horno y cubrirlas con abundante mozzarella.

Volver a llevarlas al horno durante unos minutos, hasta que el queso esté completamente derretido.

Al retirar, se puede agregar orégano y algunas aceitunas.

El resultado es una pizza casera con una masa suave por dentro, ligeramente dorada por fuera y muy esponjosa.

Consejos y recomendaciones

  • Utilizá agua tibia, nunca demasiado caliente, porque podría afectar la levadura.
  • No agregues harina de más: una masa ligeramente húmeda produce pizzas más suaves.
  • Respetá los tiempos de levado, especialmente cuando hace frío.
  • El aceite dentro de la masa ayuda a conseguir una textura más tierna y esponjosa.
  • Podés precocinar las bases y congelarlas separadas con film para tener pizzas listas durante la semana.

Con ingredientes económicos y un poco de paciencia durante el levado, se pueden preparar varias pizzas caseras, esponjosas y rendidoras. Es una receta ideal para cocinar en cantidad, compartir en familia y guardar algunas prepizzas para otro día.

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