Los tofes de dulce de leche son esos caramelos blandos y masticables que se derriten en la boca y dejan sabor a caramelo. Hacerlos en casa es más fácil de lo que parece: solo necesitas paciencia, una olla de fondo grueso y, de preferencia, un termómetro de cocina.
Ingredientes
- 300 g de dulce de leche repostero
- 200 g de azúcar
- 50 g de manteca
- 100 ml de leche
- Una pizca de sal
- Manteca extra para engrasar la fuente
Paso a paso
- Engrasa con manteca una fuente pequeña o forra un molde con papel manteca.
- Coloca en una olla de fondo grueso el dulce de leche, el azúcar, la leche y la manteca. Mezcla a fuego bajo hasta que todo se integre.
- Sube a fuego medio-bajo y cocina sin dejar de revolver con cuchara de madera, raspando bien el fondo para que no se pegue.
- Cuando la mezcla espese y despegue del fondo, llega a unos 118 °C en el termómetro. Sin termómetro: deja caer una gota en agua fría; debe formar una bolita blanda y firme.
- Agrega la pizca de sal, mezcla y vuelca enseguida en la fuente. Alisa la superficie.
- Deja enfriar a temperatura ambiente unas 2 o 3 horas, hasta que esté firme pero flexible.
- Desmolda, corta en cuadraditos con un cuchillo aceitado y envuelve cada tofe en papel manteca o celofán.
Consejos para que salgan perfectos
- Si cocinas de más, quedarán duros; si cocinas de menos, quedarán pegajosos y blandos.
- Usa dulce de leche repostero: el común tiene más agua y tarda más en espesar.
- Guárdalos en un frasco hermético, lejos del calor, hasta 2 semanas.
- Puedes bañarlos en chocolate semiamargo o sumarles nueces picadas antes de verter.
Son un regalo ideal, una merienda diferente o un dulce para compartir en las fiestas. ¡Anímate a prepararlos!