Después de los 60, la salud depende cada vez más de lo que hacemos a diario. La buena noticia es que muchos hábitos están a nuestro alcance y los estudios sobre longevidad los señalan una y otra vez. Estos son los que más suman y los que restan sin que nos demos cuenta.
Hábitos que suman años de vida saludable
1. Moverse todos los días
Caminar, bailar, hacer jardinería o nadar. Se recomiendan al menos 150 minutos semanales de actividad moderada, más ejercicios de fuerza y equilibrio dos veces por semana para prevenir caídas.
2. Mantener vínculos sociales
Las relaciones sanas con familia, amigos y vecinos se asocian con menor riesgo de depresión y deterioro cognitivo. La soledad prolongada, en cambio, es un factor de riesgo.
3. Dormir bien
Entre 7 y 8 horas, con horarios regulares. El sueño favorece la memoria, el ánimo y el sistema inmunitario.
4. Comer variado y sin excesos
Verduras, frutas, legumbres, pescado, cereales integrales y aceite de oliva. Una dieta de tipo mediterráneo se asocia con mejor salud del corazón y del cerebro.
5. Tener un propósito
Tener actividades que den sentido al día (voluntariado, cuidar a los nietos, un oficio, aprender algo nuevo) se relaciona con mejor salud emocional y mayor autonomía.
Hábitos que acortan la vida silenciosamente
- El sedentarismo: pasar muchas horas sentado debilita músculos, huesos y corazón.
- El aislamiento: dejar de salir y de ver gente poco a poco.
- Fumar y el exceso de alcohol: dejar de fumar sigue valiendo la pena a cualquier edad.
- Dormir mal de forma crónica y no consultarlo.
- Saltarse los controles médicos y las vacunas, o abandonar tratamientos por cuenta propia.
- Abusar de ultraprocesados, sal y azúcar.
Empieza por uno solo
No hace falta cambiar todo de golpe. Elige un hábito, por ejemplo una caminata de 20 minutos después del almuerzo, y súmale otro cuando ya sea parte de tu rutina. Los cambios pequeños y constantes son los que duran.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.