Cómo guardar bien el queso: el truco de los queseros para que dure más

Cómo guardar bien el queso: el truco de los queseros para que dure más

Muchos guardamos el queso en la bolsa en la que vino, o lo envolvemos en film, y compramos solo un trocito por miedo a que se estropee. Según los queseros, ese hábito es justamente lo que lo echa a perder antes. El queso es un alimento vivo que necesita respirar.

El error: el plástico pegado al queso

El plástico, incluido el film, no deja circular el aire y retiene la humedad. Eso favorece el moho, la textura pegajosa y que el queso tome olores y sabores raros. El papel de aluminio tampoco es la mejor opción.

El truco: envolverlo en papel y dejarlo respirar

  1. Usa papel manteca o papel para quesos y cubre bien toda la pieza.
  2. Guárdalo luego en una bolsa o recipiente sin cerrarlo del todo, o en una bolsa con cierre con algo de aire dentro, para mantener la humedad justa.
  3. Cambia el papel cada vez que lo uses, para que no acumule humedad.

Dónde ponerlo en el refrigerador

Lo ideal es una zona con temperatura estable, entre 1 y 5 °C, sin cambios bruscos. Evita la puerta, donde la temperatura sube y baja. Un buen lugar es el cajón de verduras o la parte menos fría del refrigerador.

Según el tipo de queso

  • Frescos y blandos (ricota, queso crema, cremoso): necesitan más frío y recipiente hermético; duran pocos días.
  • Semiduros y duros (sardo, reggianito, parmesano): se conservan mejor envueltos en papel y pueden durar varias semanas.
  • Azules y de corteza florida: envuélvelos aparte para que no transmitan olores.

Antes de comerlo

Sácalo del refrigerador unos 20 o 30 minutos antes: recupera sabor, aroma y textura.

¿Y si tiene moho?

En quesos duros, puedes cortar la zona afectada con un margen generoso alrededor y consumir el resto. En quesos frescos o blandos, lo mejor es descartarlo.

¿Conviene comprar poco?

Comprar solo lo que vas a consumir en unos días ayuda, pero con una buena conservación puedes llevar una pieza más grande sin que se arruine. Menos desperdicio y más ahorro.

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