Esta merluza cremosa al limón es una excelente opción para transformar unos simples filetes de pescado en un plato completo y lleno de sabor. La combinación de una salsa suave y aromática con papas bien doradas logra una comida casera que se puede preparar sin demasiadas complicaciones.
El limón aporta frescura, mientras que la crema de leche ayuda a conseguir una salsa delicada que acompaña al pescado sin esconder su sabor.
Ingredientes
Para el pescado
- 4 filetes de merluza
- 2 cucharadas de aceite
- 1 cucharada de manteca
- Jugo de 1/2 limón
- Ralladura de 1 limón
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- Perejil fresco picado
Para las papas doradas
- 4 papas medianas
- 2 cucharadas de aceite
- 1 diente de ajo
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
Para la salsa cremosa de limón
- 200 ml de crema de leche
- 1 cucharadita de mostaza
- Jugo de 1/2 limón
- Ralladura de 1/2 limón
- Sal y pimienta a gusto
- 1 cucharadita de maicena, opcional
- 3 cucharadas de leche, opcional
Preparación
1. Preparar las papas
Pelar las papas y cortarlas en rodajas de grosor medio. Colocarlas en una olla con agua y un poco de sal y hervirlas durante aproximadamente 6 minutos.
La idea es precocinarlas, pero retirarlas mientras todavía estén firmes para evitar que se rompan durante el dorado.
Escurrirlas cuidadosamente y dejarlas unos minutos para que pierdan el exceso de humedad.
2. Dorar las papas
Calentar una sartén amplia con el aceite y agregar las papas. Incorporar el ajo bien picado y condimentar con sal, pimienta y pimentón dulce.
Cocinar hasta que las rodajas estén doradas de ambos lados y tengan una superficie ligeramente crocante. Retirar y reservar.
3. Cocinar la merluza
Secar los filetes con papel de cocina y condimentarlos con sal y pimienta. Agregar unas gotas de jugo de limón y un poco de ralladura.
En una sartén colocar el aceite junto con la manteca y calentar a fuego medio.
Incorporar los filetes y dejarlos cocinar sin moverlos constantemente. Cuando estén dorados de un lado, darlos vuelta cuidadosamente y completar la cocción.
Retirar la merluza y reservarla en un plato.
4. Hacer la crema de limón
Sin lavar la sartén donde se cocinó el pescado, bajar el fuego y agregar la crema de leche.
Sumar la mostaza, la ralladura y una pequeña cantidad de jugo de limón. Revolver suavemente, aprovechando los sabores que quedaron adheridos en el fondo de la sartén.
Cocinar durante unos minutos hasta conseguir una salsa ligeramente espesa.
Para obtener una consistencia más cremosa, se puede disolver una cucharadita de maicena en tres cucharadas de leche fría y agregarla lentamente mientras se mezcla.
5. Integrar el plato
Colocar nuevamente los filetes de merluza dentro de la salsa y distribuir las papas alrededor.
Cocinar todo junto durante 1 o 2 minutos a fuego bajo, solamente para integrar los sabores y calentar nuevamente el pescado.
Apagar el fuego y terminar con perejil fresco picado y un toque de pimienta.
Servir inmediatamente con una buena cantidad de crema de limón sobre cada porción.
Consejos y recomendaciones
- Elegí filetes de merluza relativamente gruesos, ya que soportan mejor la cocción y tienen menos posibilidades de romperse.
- Antes de llevar el pescado a la sartén, secalo muy bien. El exceso de humedad dificulta que la superficie quede dorada.
- Evitá dar vuelta varias veces los filetes. Cocinarlos primero de un lado y girarlos una sola vez ayuda a conservarlos enteros.
- Precociná las papas solamente hasta que comiencen a ablandarse. Si quedan completamente cocidas en el agua, pueden desarmarse cuando intentes dorarlas.
- Agregá el jugo de limón gradualmente a la crema. Así podés controlar la acidez y evitar que el cítrico domine el resto de los sabores.
- Para obtener un aroma intenso sin sumar demasiada acidez, aprovechá la ralladura del limón. Rallá únicamente la parte amarilla de la cáscara.
- Mantené el fuego bajo cuando prepares la salsa y evitá hervirla con demasiada intensidad.
- Si querés una preparación un poco más liviana, reemplazá una parte de la crema de leche por leche y utilizá maicena para recuperar la consistencia.
- El perejil fresco queda mejor incorporado justo antes de servir, ya que conserva su aroma y color.
Una receta sencilla y rendidora que combina merluza tierna, papas doradas y una suave crema de limón. Ideal para preparar un plato casero diferente sin pasar demasiado tiempo en la cocina.