¿Se te antojó algo dulce y no quieres encender el horno ni ensuciar media cocina? Este budín de taza se prepara en un solo recipiente, se cocina en el microondas en alrededor de 2 minutos y queda tierno, aireado y con un aroma a vainilla irresistible. Es perfecto para la merienda, para un antojo de último momento o para cuando llegan visitas sin avisar.
Ingredientes (para 1 taza grande)
- 4 cucharadas de harina común
- 3 cucharadas de azúcar
- ½ cucharadita de polvo de hornear
- 1 huevo
- 3 cucharadas de leche
- 2 cucharadas de aceite neutro (o manteca derretida)
- ½ cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- Opcional: ralladura de limón, chips de chocolate o pasas de uva
Paso a paso
- Elige una taza de unos 300 ml, apta para microondas. Una taza ancha y no muy alta cocina más parejo.
- Dentro de la taza mezcla la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal.
- Agrega el huevo, la leche, el aceite y la vainilla. Bate con un tenedor hasta que no queden grumos, raspando bien el fondo.
- Si quieres, incorpora la ralladura o los chips de chocolate.
- Cocina en el microondas a potencia máxima entre 1 minuto y 30 segundos y 2 minutos. Cada microondas es distinto: empieza por 90 segundos y suma de a 15 segundos si el centro aún está húmedo.
- Deja reposar 1 minuto antes de comer. Seguirá cocinándose con el calor residual.
Trucos para que quede esponjoso
No batas de más. Mezcla solo hasta integrar: el exceso de batido vuelve la miga gomosa.
No pases el tiempo. El budín de microondas se seca y endurece rápido si se cocina de más. Es mejor quedarse corto y sumar segundos.
Mide con cuchara y a ras. En porciones tan chicas, unos gramos de más de harina cambian la textura.
Usa una taza amplia. El budín sube bastante; deja al menos un tercio de la taza libre para que no se desborde.
Variantes fáciles
- De limón: ralladura de medio limón y una cucharadita de jugo.
- De chocolate: reemplaza 1 cucharada de harina por cacao amargo.
- De banana: agrega 2 cucharadas de banana pisada y baja una de leche.
- Con dulce de leche: pon una cucharadita en el centro antes de cocinar.
Cómo servirlo
Puedes comerlo directo de la taza, tibio, con una cucharada de dulce de leche, un poco de azúcar impalpable o una bolita de helado. Si prefieres desmoldarlo, pasa un cuchillo fino por el borde y dalo vuelta sobre un plato.
Es mejor comerlo recién hecho: al enfriarse la miga se vuelve más firme. Con esta receta tendrás un postre casero en menos tiempo del que tarda en llegar un delivery.