Si pensabas que la cebolla solo servía para acompañar comidas, esta receta te va a sorprender. Con pocos ingredientes y un método muy simple, podés transformar unas cebollas comunes en un plato lleno de sabor, tierno por dentro, dorado por fuera y con un aroma irresistible. Es ideal como guarnición, entrada o incluso como protagonista de una comida liviana con pan casero o ensalada.
Lo mejor de todo es que es económica, rendidora y usa ingredientes fáciles de conseguir en Argentina.
Ingredientes
- 6 cebollas grandes
- 2 cabezas de ajo
- 4 cucharadas de aceite neutro (girasol o maíz)
- Sal a gusto
- Pimienta negra a gusto
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 cucharada de hierbas secas (orégano, provenzal o mix italiano)
- 2 cucharadas de vinagre balsámico, de manzana o común
- 30 g de manteca
Preparación paso a paso
1. Preparar las cebollas
Pelá las cebollas y retirales la primera capa externa más dura. Luego cortalas por la mitad o en cuartos, según el tamaño.
Pelá también los dientes de ajo, dejándolos enteros.
2. Acomodar en la fuente
En una fuente para horno colocá las cebollas y los ajos en una sola capa. Es importante no amontonarlos para que se asen bien y no larguen demasiada agua.
3. Condimentar
Rociá con el aceite para que todas las piezas queden bien impregnadas.
Agregá:
- Sal
- Pimienta negra
- Hierbas secas
- Azúcar (esto ayudará a caramelizar la superficie)
4. Primera cocción
Tapá la fuente con papel aluminio y llevá al horno precalentado a 180°C durante 30 minutos.
5. Segunda cocción
Retirá el papel aluminio. Sumá el vinagre por encima y distribuí pequeños cubitos de manteca.
Volvé a llevar al horno por otros 30 minutos, esta vez destapado, hasta que las cebollas estén doradas, tiernas y ligeramente caramelizadas.
Resultado final
Vas a obtener cebollas suaves, dulces naturalmente, con bordes dorados y un sabor profundo gracias al ajo, la manteca y el toque ácido del vinagre. Los dientes de ajo quedarán cremosos, perfectos para untar en pan.
Ideas para servir
- Con pan crocante recién tostado
- Como guarnición para carnes o pollo
- Sobre puré de papas
- En tostadas con queso crema
- Mezclado con pastas calientes
- Como relleno de sándwiches caseros
Consejos y recomendaciones
- Si querés más sabor, agregá romero fresco o tomillo.
- Para una versión más intensa, usá cebolla morada mezclada con cebolla blanca.
- Si tenés freidora de aire grande, también podés prepararlo allí bajando un poco el tiempo.
- No tires los ajos asados: procesalos con aceite y hacé una pasta deliciosa.
- Si buscás un toque gourmet, terminá con queso rallado unos minutos antes de sacar del horno.
Con ingredientes simples y baratos podés lograr una preparación espectacular. Esta cebolla al horno demuestra que, cuando se cocina bien, lo más sencillo puede convertirse en lo más rico de la mesa.