La receta más fácil en 5 minutos con un truco inspirado en restaurantes profesionales.

La receta más fácil en 5 minutos con un truco inspirado en restaurantes profesionales.

Si buscas una receta deliciosa, rendidora y con una presentación espectacular, este postre te va a sorprender. Combina una base suave y esponjosa con un relleno cremoso de ricota y duraznos, coronado con una cobertura irresistible. Lo mejor de todo es que se prepara con ingredientes simples y el resultado parece salido de una pastelería profesional.

Ideal para una merienda especial, cumpleaños o para compartir en familia.

Ingredientes para la base

  • 3 huevos
  • Una pizca de sal
  • 100 g de azúcar
  • 100 ml de aceite neutro o de girasol
  • 100 ml de leche
  • 185 g de harina leudante o harina común con polvo de hornear
  • 15 g de polvo para hornear

Ingredientes para el relleno

  • 250 g de duraznos en lata escurridos y picados
  • 350 g de ricota fresca
  • 80 g de azúcar
  • 15 g de maicena
  • 1 huevo
  • Ralladura de 1 limón
  • Esencia de vainilla a gusto

Ingredientes para la cobertura

  • 200 g de queso crema a temperatura ambiente
  • 60 g de azúcar impalpable
  • 150 ml de crema de leche bien fría

Paso a paso

1. Preparar la base

En un bowl grande, colocar los huevos junto con la pizca de sal y el azúcar. Batir hasta obtener una mezcla espumosa y clara.

Agregar el aceite y la leche, mezclando suavemente. Luego incorporar la harina tamizada junto con el polvo para hornear. Integrar hasta lograr una preparación lisa y sin grumos.

Volcar la mezcla en un molde previamente enmantecado o forrado con papel manteca.

2. Hacer el relleno cremoso

En otro recipiente mezclar la ricota, el azúcar, la maicena, el huevo, la ralladura de limón y la esencia de vainilla.

Batir o mezclar bien hasta obtener una crema homogénea.

Agregar los duraznos picados y mezclar suavemente.

Distribuir este relleno sobre la base en el molde.

3. Hornear

Llevar a horno precalentado a 180°C durante 35 a 40 minutos, o hasta que al pinchar el centro salga firme.

Retirar del horno y dejar enfriar unos minutos antes de desmoldar.

4. Preparar la cobertura

Batir el queso crema con el azúcar impalpable hasta que quede suave.

En otro bowl batir la crema de leche hasta que tome consistencia firme.

Incorporar ambas preparaciones con movimientos envolventes.

Cubrir la torta ya fría con esta crema.

5. Decorar

Espolvorear con azúcar impalpable por encima para darle un toque elegante.

Consejos y recomendaciones

  • Si no consigues duraznos en lata, puedes usar peras o ananá en conserva.
  • Para una versión más fresca, agrega trocitos de fruta natural al servir.
  • Lleva la torta a la heladera al menos una hora antes de cortar para que la cobertura quede más firme.
  • Usa ricota bien escurrida para evitar exceso de humedad.
  • Si quieres más aroma, añade una pizca de canela o nuez moscada.

Un postre fácil, rendidor y con sabor de pastelería fina. Perfecto para lucirte sin complicarte demasiado en la cocina.

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