Si te gustan los postres cremosos, frescos y con sabor frutal, este cheesecake de duraznos en almíbar te va a enamorar. Es una receta sencilla, ideal para compartir en familia, llevar a una reunión o sorprender invitados sin complicarte demasiado. La combinación del queso crema con el dulzor natural del durazno logra una textura suave y deliciosa.
Ingredientes
Para la cubierta de duraznos
- 490 g de duraznos en almíbar (1 lata grande)
- 300 ml del almíbar de la lata aproximadamente
- 18 g de maicena
- 120 g de duraznos reservados en cubitos
Para el relleno
- 550 g de queso crema
- 150 g de azúcar
- 1 cucharadita de esencia o pasta de vainilla
- 60 ml de crema de leche
- 100 g de yogur griego natural
- 15 g de maicena
- 3 huevos
Para la base
- 150 g de galletitas dulces tipo vainilla o chocolinas claras
- 70 g de manteca derretida
Otros
- Manteca extra para enmantecar el molde
- Molde desmontable de 20 cm
- Papel aluminio
- Agua caliente para baño María
Preparación
Paso 1: Preparar la cubierta de duraznos
Escurrí los duraznos y reservá el almíbar. Separá unos 120 gramos de fruta en cubitos para usar al final.
En una olla colocá los 300 ml de almíbar junto con la maicena disuelta. Cociná a fuego medio revolviendo constantemente hasta que espese.
Cuando tenga consistencia cremosa, retiralo del fuego, cubrilo con film en contacto y dejalo enfriar.
Paso 2: Hacer la base
Triturá las galletitas hasta obtener migas finas. Mezclalas con la manteca derretida hasta formar una arena húmeda.
Enmantecá el molde desmontable y cubrí la base con esta mezcla, presionando bien con una cuchara o vaso.
Llevá al horno precalentado a 160°C durante 5 minutos. Retirá y dejá entibiar.
Paso 3: Preparar el relleno
En un bowl grande batí el queso crema con el azúcar hasta lograr una mezcla lisa.
Agregá la vainilla, la crema de leche y el yogur griego. Mezclá bien.
Sumá la maicena y luego incorporá los huevos de a uno, batiendo suavemente solo hasta integrar. No batas de más para evitar que entre mucho aire.
Paso 4: Armado y cocción
Volcá el relleno sobre la base ya cocida.
Forrá la parte externa del molde con papel aluminio para evitar filtraciones.
Colocá el molde dentro de una fuente para horno y agregá agua caliente hasta cubrir aproximadamente la mitad de la altura del molde.
Horneá a 160°C durante 60 minutos.
Luego apagá el horno y dejá el cheesecake adentro por 60 minutos más, con la puerta cerrada.
Paso 5: Enfriado y terminación
Retirá del horno, dejá enfriar a temperatura ambiente y llevá a la heladera por al menos 4 horas. Para mejor sabor y textura, lo ideal es dejarlo toda la noche.
Antes de servir, cubrí con la salsa espesa de duraznos y decorá con los cubitos reservados.
Consejos y recomendaciones
- Usá queso crema entero para una textura más rica y firme.
- Si querés menos dulzor, podés reducir un poco el azúcar.
- No abras el horno durante la cocción para evitar grietas.
- El baño María ayuda a que quede parejo y súper cremoso.
- También podés reemplazar los duraznos por peras en almíbar o frutos rojos.
Este cheesecake de duraznos es una opción elegante, fácil y deliciosa. Con pocos pasos y un resultado espectacular, se convierte en uno de esos postres que siempre dan ganas de repetir.