Si estás buscando una receta rápida, económica y muy rendidora para el desayuno o la merienda, esta preparación te va a sorprender. Con ingredientes simples que seguramente ya tenés en casa, podés hacer una masa suave, esponjosa y con un sabor irresistible, perfecta para acompañar con dulce de leche, mermelada, queso crema o simplemente sola.
Lo mejor de todo es que no necesitás horno. Esta receta se cocina directamente en sartén, ideal para esos días en los que querés algo casero sin complicarte demasiado.
Ingredientes
- 180 g de semolín o sémola fina
- 180 g de harina común
- 1 cucharada de levadura seca
- 1 sobrecito de azúcar vainillado o esencia de vainilla
- 1 cucharada de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 1 huevo
- 400 ml de agua tibia
- Un poco de aceite o manteca para cocinar
Cómo preparar este desayuno fácil en sartén
1. Mezclar los ingredientes secos
En un bowl grande colocá la harina, el semolín, la levadura seca, el azúcar, el azúcar vainillado y la sal. Mezclá bien para integrar todo.
2. Agregar los líquidos
Incorporá el huevo y el agua tibia poco a poco mientras mezclás. La idea es lograr una preparación suave y sin grumos, similar a una masa algo espesa.
3. Dejar reposar
Tapá el bowl con un repasador limpio y dejá descansar la mezcla durante 30 minutos en un lugar cálido. Durante ese tiempo la levadura hará su trabajo y la masa crecerá levemente.
4. Cocinar en sartén
Calentá una sartén antiadherente a fuego bajo y agregá apenas unas gotas de aceite o un poco de manteca.
Verté una porción de la mezcla y cociná lentamente hasta que aparezcan pequeñas burbujas en la superficie. Luego dalo vuelta y cociná del otro lado hasta que quede dorado.
Repetí el procedimiento con el resto de la preparación.
Ideas para servir
Estas tortitas quedan deliciosas tanto dulces como saladas. Algunas opciones muy recomendadas son:
- Dulce de leche
- Miel
- Mermelada casera
- Queso crema
- Jamón y queso
- Frutas frescas
- Chocolate derretido
También podés espolvorear azúcar impalpable por encima para darles un toque especial.
Consejos y recomendaciones
- El agua debe estar tibia, no caliente, para no arruinar la levadura.
- Cociná siempre a fuego bajo para que se hagan bien por dentro sin quemarse.
- Si querés una textura más aireada, podés dejar reposar la mezcla 10 minutos extra.
- Para una versión más aromática, agregá ralladura de limón o naranja.
- Si la mezcla queda demasiado espesa, añadí apenas un chorrito más de agua.
- Estas tortitas también se pueden guardar en la heladera y recalentar unos minutos en sartén.
Con pocos ingredientes y sin necesidad de horno, podés preparar un desayuno casero, rico y súper práctico. Una receta ideal para cualquier momento del día y perfecta para compartir en familia.