Sin azúcar, chocolate ni aceite: barritas de queso fresco fáciles y nutritivas para disfrutar cuidando tu alimentación.

Sin azúcar, chocolate ni aceite: barritas de queso fresco fáciles y nutritivas para disfrutar cuidando tu alimentación.

Si estás buscando un postre rico, fácil de preparar y mucho más liviano que las golosinas tradicionales, esta receta te va a sorprender. Se trata de unas barritas cremosas de ricota con cobertura de cacao, sin azúcar refinada, sin manteca y con ingredientes simples que seguramente conseguís en cualquier supermercado.

Lo mejor de todo es que no necesitás moldes especiales ni técnicas complicadas. La textura queda suave, cremosa y muy parecida a esos clásicos bocaditos de queso y chocolate, pero con menos calorías y una preparación casera mucho más saludable.

Una opción dulce más liviana y rendidora

Muchas veces queremos algo dulce para acompañar el mate o el café, pero terminamos recurriendo a productos ultraprocesados llenos de azúcar y grasas. Esta alternativa casera permite disfrutar de un postre delicioso usando ricota, leche, cacao y un toque de miel o edulcorante.

Además, rinde bastante y se conserva varios días en la heladera, ideal para tener algo rico listo durante la semana.

Ingredientes para la base cremosa

  • 850 gramos de ricota cremosa
  • 350 ml de leche descremada o parcialmente descremada
  • 30 gramos de gelatina sin sabor
  • Esencia de vainilla a gusto
  • 3 cucharadas de miel o edulcorante apto para cocina

Ingredientes para la cobertura de cacao

  • 350 ml de leche
  • 30 gramos de cacao amargo
  • 10 gramos de gelatina sin sabor
  • 1 cucharada de miel o edulcorante

Cómo preparar este postre cremoso de ricota

1. Preparar la mezcla de ricota

Colocá la ricota en un bowl grande. Es importante que sea cremosa y no demasiado seca para lograr una textura suave.

Agregá la mitad de la leche, la esencia de vainilla y la miel o el edulcorante elegido. Procesá todo con mixer o licuadora de mano hasta obtener una preparación lisa y sin grumos.

2. Hidratar la gelatina

En otro recipiente colocá la gelatina sin sabor junto con el resto de la leche. Mezclá bien y dejá reposar entre 5 y 7 minutos para que se hidrate.

Luego calentala a baño María o en el microondas en intervalos cortos, revolviendo constantemente hasta que se disuelva por completo. No debe hervir.

3. Igualar temperaturas

Para evitar que la gelatina forme grumos al entrar en contacto con la mezcla fría de ricota, agregá primero unas cucharadas de la preparación cremosa dentro de la gelatina caliente y mezclá.

Después incorporá todo nuevamente al bowl principal y procesá unos segundos más.

4. Llevar al molde

Verté la mezcla en una fuente rectangular o cuadrada previamente limpia. Una fuente de vidrio funciona perfecto.

Distribuí bien la preparación y llevá a la heladera durante aproximadamente 40 minutos, hasta que tome consistencia.

Cómo hacer la cobertura de cacao

Mientras la base se enfría, prepará la capa superior.

En una olla mezclá:

  • El cacao amargo
  • La gelatina sin sabor
  • La leche

Dejá reposar unos minutos para hidratar la gelatina y luego calentá a fuego bajo, revolviendo constantemente hasta que todo quede bien integrado.

Si quedan pequeños grumos de cacao, podés colar la mezcla o pasarle el mixer.

Esperá unos 10 a 15 minutos para que se enfríe un poco y recién ahí agregá la miel o el edulcorante.

Armado final

Sacá la fuente de la heladera y volcá lentamente la cobertura de cacao sobre la superficie.

Para evitar marcar la crema, podés ayudarte vertiendo el líquido sobre una cuchara.

Llevá nuevamente a la heladera entre 2 y 3 horas hasta que el postre quede completamente firme.

Cómo servirlo

Una vez frío, cortalo en cuadrados o barritas. La textura queda cremosa pero estable, mientras que la capa superior aporta un sabor intenso a cacao sin resultar amarga.

Es ideal para:

  • La merienda
  • Un postre liviano
  • Acompañar el café
  • Tener algo dulce sin exceso de azúcar

Consejos y recomendaciones

  • Si querés una textura más tipo flan o gelatina cremosa, podés reducir la gelatina de la mezcla principal a 20 gramos.
  • Para darle más sabor, agregá ralladura de naranja o limón.
  • También podés incorporar nueces picadas, coco rallado o chips de chocolate amargo.
  • Usá cacao amargo de buena calidad para obtener un sabor más intenso.
  • Conservá el postre siempre en la heladera, bien tapado, hasta por 4 días.

Para una mejor comprensión de este contenido te invitamos a ver el siguiente video del canal [Еда без Труда] Ольга Мирошниченко:

 

 

Este postre de ricota y cacao demuestra que se puede disfrutar de algo dulce, cremoso y delicioso sin necesidad de usar grandes cantidades de azúcar o ingredientes pesados. Una receta práctica, económica y perfecta para quienes buscan opciones más equilibradas sin resignar sabor.

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