La calabaza no es solo para sopas y guisos: cocida y mezclada con leche, leche condensada y maicena se convierte en un postre suave, cremoso y de color anaranjado intenso, sin necesidad de encender el horno. Es económico, fácil y perfecto para aprovechar la calabaza de temporada.
Ingredientes
- 450 g de calabaza pelada y en trozos
- Agua para hervir
- 150 g de leche condensada
- 500 ml de leche
- 100 g de maicena
- Coco rallado para cubrir
- Film transparente
Opcional, para acompañar: 2 manzanas y 100 g de azúcar para preparar una compota sencilla.
Paso a paso
- Cocina la calabaza. Pon los trozos en una olla con agua, lleva a ebullición y cocina unos 10 minutos, hasta que estén bien tiernos. Escurre muy bien.
- Haz el puré. Tritura la calabaza con un tenedor, un prensapuré o una licuadora hasta que no queden grumos.
- Mezcla. En una olla agrega el puré, la leche condensada, la leche y la maicena. Revuelve muy bien hasta que la maicena se disuelva por completo; así evitas los grumos.
- Cocina hasta espesar. Cocina a fuego medio sin dejar de remover. Cuando la mezcla espese y se despegue del fondo, retira del fuego.
- Moldea. Vierte en un molde o recipiente rectangular y cubre la superficie con film transparente, en contacto con la mezcla, para evitar que se forme costra.
- Refrigera. Deja enfriar y refrigera entre 3 y 4 horas, hasta que esté firme.
- Desmolda y decora. Voltea sobre una bandeja, cubre con coco rallado y corta en porciones.
Compota de manzana (opcional)
Pela y trocea 2 manzanas, cocínalas con 100 g de azúcar a fuego bajo hasta que estén blandas y tengan un almíbar espeso. Sirve tibia o fría sobre cada porción.
Consejos
- Elige una calabaza de pulpa anaranjada y bien madura: dará más color y dulzor.
- Escurre muy bien la calabaza cocida; el exceso de agua impide que el postre cuaje.
- Remueve siempre en el mismo sentido y sin parar al cocinar para evitar grumos.
- Conserva el postre tapado en el refrigerador hasta 3 días.
Un postre sencillo, con ingredientes de todos los días, ideal para quienes buscan algo dulce sin complicarse.