Hay recetas que se quedan para siempre en el cuaderno de la abuela, y el bizcocho 2×2 es una de ellas. Es simple, económico y tan versátil que puede convertirse en tu bizcocho comodín: lo preparas cuando se te antoja algo dulce, cuando llegan visitas o cuando quieres acompañar el café de la tarde. Se llama «2×2» por su medida fácil de recordar: dos huevos, dos cucharadas de mantequilla y dos tazas de harina.
Ingredientes
- 2 huevos enteros
- 2 cucharadas generosas de mantequilla o margarina (si prefieres usar aceite, media taza)
- 1 taza de leche tibia (200 ml)
- 1 taza de azúcar (200 ml)
- 2 tazas de harina de trigo (200 ml cada una)
- 1 cucharada de polvo de hornear
- 1 pizca grande de sal
- Mantequilla y harina, o desmoldante casero, para el molde
Un detalle importante: todas las tazas de esta receta son de 200 ml. Si no tienes una taza de esa medida, un vaso común lleno hasta el borde suele rendir lo mismo. Usa el mismo recipiente para la leche, el azúcar y la harina y la proporción quedará perfecta.
Paso a paso
- Entibia la leche. Caliéntala un poco en la estufa o en el microondas hasta que esté bien tibia, como para un biberón. Con la leche tibia el bizcocho queda más esponjoso.
- Licúa los líquidos. En la licuadora coloca los huevos, la mantequilla (o margarina), la leche tibia y el azúcar. Bate unos 3 minutos. Mientras tanto, enciende el horno a 180 °C para que se vaya calentando.
- Prepara el molde. Unta bien un molde pequeño o mediano con hueco central. Puedes usar mantequilla y harina o un desmoldante casero.
- Agrega la sal y la harina. Echa la pizca de sal y las dos tazas de harina. Bate apenas unos segundos, lo justo para integrar. Si bates de más se desarrolla el gluten y el bizcocho queda duro.
- Incorpora el polvo de hornear. Añádelo al final y bate solo 30 segundos. Raspa los bordes con una espátula si quedó harina pegada y mezcla un instante más.
- Vierte y hornea. Pasa la masa al molde y hornea a 180 °C durante 30 a 35 minutos, según tu horno. Está listo cuando al pinchar el centro con un palillo este sale seco.
- Desmolda con calma. Déjalo enfriar unos 10 minutos fuera del horno. Da unos golpecitos suaves al molde con un paño para que se despegue y desmolda.
Consejos para que salga perfecto
- No abras el horno durante los primeros 20 minutos de cocción.
- Si no tienes licuadora, también se puede hacer a mano con un batidor de varillas o una cuchara de madera, como se hacía antiguamente.
- Este bizcocho es de tamaño pequeño o mediano, ideal para una familia de dos o tres personas. Si necesitas más, duplica todas las cantidades y usa un molde más grande.
- Puedes darle un toque especial con ralladura de limón o naranja, o con una cucharadita de esencia de vainilla.
¿Con qué acompañarlo?
Solo ya es una delicia, pero con un café con leche, un té o un vaso de leche fría se disfruta aún más. También puedes espolvorearlo con azúcar impalpable, bañarlo con dulce de leche o servirlo con frutas frescas.
Y tú, ¿prefieres el bizcocho con mantequilla o con aceite? Pruébalo de las dos formas y elige tu favorita.