Si buscás una receta fácil, rendidora y deliciosa, este budín salado de queso, jamón y aceitunas es una excelente opción. Tiene una miga esponjosa, una corteza dorada y un relleno bien distribuido que combina a la perfección el queso derretido, el jamón y las aceitunas.
Es ideal para una cena liviana, una picada, una merienda salada o para llevar a una reunión. Además, se puede disfrutar tanto tibio como frío.
Ingredientes
Para el budín
- 3 huevos
- 200 ml de leche
- 100 ml de aceite
- 250 g de harina leudante
- 1 cucharadita de sal
- ½ cucharadita de pimienta negra
- 1 pizca de orégano (opcional)
- 150 g de jamón cocido en cubitos
- 180 g de queso cremoso o muzarella, cortado en cubos
- 80 g de aceitunas verdes o negras descarozadas y cortadas en rodajas
- 50 g de queso rallado
Para el molde
- Manteca o aceite, cantidad necesaria
- Harina, cantidad necesaria
Preparación
- Precalentá el horno a 180 °C. Enmantecá y enhariná un molde para budín, o apenas aceitalo.
- Cortá el jamón en cubitos, el queso en trozos medianos y las aceitunas en rodajas.
- En un bowl grande, batí los huevos junto con la leche y el aceite hasta obtener una mezcla homogénea.
- Agregá la sal, la pimienta y el orégano, si decidís usarlo.
- Incorporá la harina leudante de a poco, mezclando con movimientos suaves hasta obtener una masa espesa y sin grumos.
- Añadí el jamón, el queso, las aceitunas y el queso rallado. Mezclá con una espátula hasta distribuir bien todos los ingredientes.
- Volcá la preparación en el molde y alisá apenas la superficie.
- Llevá al horno durante 40 a 50 minutos, o hasta que esté bien dorado y al insertar un palillo en el centro salga limpio.
- Retirá del horno y dejá reposar unos 10 minutos antes de desmoldar.
- Esperá unos minutos más antes de cortar para que la miga termine de asentarse y el queso conserve mejor su textura.
Consejos para que salga perfecto
- Cortá el jamón y el queso en cubos pequeños o medianos para que queden bien distribuidos en toda la preparación.
- Escurrí muy bien las aceitunas antes de agregarlas para evitar que aporten exceso de humedad.
- Si querés un interior todavía más cremoso, mezclá queso en cubitos con un poco más de queso rallado.
- No batas demasiado una vez incorporada la harina; mezclá solo hasta integrar para conservar una miga aireada.
- Si el budín comienza a dorarse demasiado durante la cocción, cubrilo suavemente con papel aluminio durante los últimos minutos.
- Para un sabor más intenso, podés agregar una pizca de ajo en polvo o unas hojas de perejil fresco picado.
Variantes para personalizar la receta
- Incorporá morrón rojo asado cortado en cubitos.
- Sumá cebolla rehogada bien escurrida.
- Agregá tomates secos hidratados y picados.
- Reemplazá parte del jamón por panceta previamente dorada.
- Espolvoreá un poco más de queso rallado sobre la superficie antes de hornear para lograr una costra aún más crocante.
Cómo conservarlo
Una vez frío, guardalo en un recipiente hermético o envuelto en film dentro de la heladera. Se conserva perfectamente entre 2 y 3 días.
Para disfrutarlo nuevamente, podés calentarlo unos minutos en el horno o en una sartén para que el queso recupere su textura fundida.
Recomendaciones
- Servilo acompañado de una ensalada fresca para obtener una comida completa.
- También es una excelente opción para viandas, picnics o reuniones familiares.
- Utilizá ingredientes de buena calidad, especialmente el queso y el jamón, ya que harán una gran diferencia en el sabor final.
- Si preparás el budín con anticipación, dejalo enfriar completamente antes de guardarlo para conservar mejor su textura.
Este budín salado de queso, jamón y aceitunas es una receta simple, económica y muy versátil. Con pocos ingredientes logra un resultado esponjoso, sabroso y rendidor, perfecto para cualquier momento del día y fácil de adaptar con los ingredientes que tengas en casa.