El budín salado de atún es una de esas preparaciones que resuelven el menú de manera rápida y sabrosa. Combina una masa húmeda y esponjosa con el aporte proteico del atún, la cremosidad del huevo duro, el toque salado de las aceitunas y el color del morrón. El resultado es un plato versátil, práctico y muy rendidor, perfecto para servir tibio, a temperatura ambiente o frío.
Se trata de una receta ideal para llevar al trabajo, incluir en una picada, acompañar una ensalada o preparar con anticipación, ya que se conserva muy bien en la heladera y también admite congelado en porciones.
Ingredientes
- 300 g de harina leudante
- 3 huevos
- 120 ml de leche
- 100 ml de aceite
- 2 latas de atún (aproximadamente 340 g escurrido)
- 3 huevos duros
- 100 g de aceitunas verdes
- 1 morrón rojo
- 1 cebolla pequeña
- 100 g de queso rallado
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 cucharadita de orégano
- ½ cucharadita de pimentón
- Sal y pimienta a gusto
- Manteca y harina para el molde
Preparación paso a paso
1. Preparar las verduras
Lava el morrón, retira las semillas y córtalo en cubos pequeños. Pela y pica finamente la cebolla. Calienta una cucharada de aceite en una sartén e incorpora ambos vegetales. Cocina a fuego medio durante 6 a 8 minutos, hasta que pierdan humedad y queden tiernos. Retira y deja enfriar por completo, ya que si se agregan calientes pueden alterar la textura de la masa.
2. Alistar los rellenos
Escurre muy bien el atún y desmenúzalo con un tenedor. Corta los huevos duros en trozos medianos y las aceitunas en rodajas. Reserva todo por separado.
3. Preparar la masa
Precalienta el horno a 180 °C y enmanteca y enharina un molde de budín de aproximadamente 25 cm. Si prefieres asegurar el desmolde, puedes forrarlo con papel manteca.
En un bol amplio, bate ligeramente los tres huevos crudos. Incorpora la leche y el aceite restante, mezclando hasta unir. Agrega el orégano, el pimentón, una pizca de sal y pimienta. Ten presente que el atún, el queso y las aceitunas ya aportan sal, así que conviene ser moderado.
Tamiza la harina leudante junto con el polvo de hornear y añádelos en dos partes a la mezcla líquida. Une con una espátula hasta obtener una masa espesa, sin restos de harina, evitando batir en exceso.
4. Integrar los ingredientes
Incorpora el queso rallado con movimientos suaves. A continuación, suma el atún desmenuzado, la cebolla y el morrón fríos, y las aceitunas. Mezcla con movimientos envolventes para distribuir los ingredientes sin deshacer el atún. Por último, agrega los trozos de huevo duro con cuidado, para que se mantengan visibles al cortar.
5. Horneado
Vuelca la preparación en el molde y distribúyela de manera pareja. Golpea suavemente el molde contra la mesada para eliminar burbujas grandes de aire. Alisa la superficie y, si lo deseas, decora con algunas rodajas de aceituna y trocitos de morrón.
Hornea de 45 a 55 minutos, hasta que la superficie esté dorada. Comprueba la cocción introduciendo un palillo en una zona de masa, evitando los trozos de huevo o atún: debe salir limpio y seco.
6. Reposo y desmolde
Retira del horno y deja reposar dentro del molde durante 15 minutos. Desmolda con cuidado sobre una rejilla y espera al menos 30 minutos antes de cortar, para que el interior termine de afirmarse.
Tips y consejos útiles
- Escurrir bien el atún es fundamental para que la masa no quede excesivamente húmeda.
- La cebolla y el morrón deben cocinarse previamente para reducir su líquido y suavizar su sabor.
- Todos los ingredientes cocidos deben estar fríos antes de incorporarlos a la mezcla.
- Los huevos duros se agregan al final para que se distingan al cortar el budín.
- Puedes usar aceitunas negras o combinar ambas variedades.
- Una cucharada de mostaza en la mezcla de huevos aporta un plus de sabor.
- El queso rallado puede ser parmesano, reggianito o un queso semiduro rallado grueso.
- No conviene cortar el budín recién salido del horno, ya que puede desarmarse.
- Se conserva hasta 3 días en la heladera bien cubierto y admite congelado en porciones por hasta 1 mes.
Resultado final
El resultado es un budín salado dorado por fuera, húmedo y esponjoso por dentro, con abundante atún, huevo, aceitunas y morrón en cada porción. Una receta económica, práctica y llena de sabor, que se adapta tanto a comidas cotidianas como a reuniones informales, y que seguramente se convertirá en un clásico de tu cocina.