Cómo Hacer Masa de Pizza Sin Amasar | Paso a Paso y Súper Fácil

Cómo Hacer Masa de Pizza Sin Amasar | Paso a Paso y Súper Fácil

Preparar una buena pizza casera no necesariamente significa pasar varios minutos amasando. Con esta receta podés conseguir una masa aireada, tierna y esponjosa prácticamente sin esfuerzo.

El secreto está en utilizar una masa bastante hidratada y darle el tiempo suficiente para que la levadura haga su trabajo. Con estas cantidades salen aproximadamente 2 pizzas grandes.

Ingredientes para la masa

  • 470 g de harina 000
  • 380 ml de agua tibia
  • 5 g de levadura seca o 20 g de levadura fresca
  • 1 ½ cucharaditas de sal
  • ½ cucharadita de azúcar
  • 2 cucharadas de aceite de girasol u oliva, aproximadamente 15 g
  • Harina extra para manipular la masa
  • Aceite para las pizzeras

Para cubrir las pizzas

Podés utilizar los ingredientes que más te gusten. Una opción sencilla es:

  • Salsa de tomate para pizza, cantidad necesaria
  • Mozzarella
  • Berenjena
  • Queso azul, a gusto

También podés agregar jamón cocido, morrón, aceitunas, cebolla, tomate fresco u otros ingredientes.

Paso 1: preparar la masa sin amasar

Colocá los 470 g de harina 000 en un recipiente amplio y hacé un hueco en el centro.

Distribuí la sal alrededor de la harina, procurando que inicialmente no quede directamente sobre la levadura.

En el centro colocá el azúcar, la levadura seca y el aceite. Incorporá poco a poco los 380 ml de agua tibia.

Con una cuchara o espátula mezclá todos los ingredientes hasta obtener una preparación homogénea.

No hace falta amasar. La masa quedará blanda, húmeda y bastante pegajosa, y eso es completamente normal.

Paso 2: primer levado

Tapá el recipiente con film, una bolsa limpia, una tapa o un repasador.

Dejá descansar la masa durante aproximadamente 1 hora, preferentemente en un lugar templado y sin corrientes de aire.

Durante este tiempo aumentará considerablemente su volumen y comenzarán a aparecer pequeñas burbujas de aire.

Paso 3: preparar las pizzeras

Mientras termina el levado, aceitá generosamente dos pizzeras o bandejas para horno.

Una buena cantidad de aceite ayudará a evitar que la masa se pegue y permitirá conseguir una base ligeramente dorada.

Paso 4: dividir la masa

Espolvoreá un poco de harina sobre la mesada y volcá cuidadosamente la masa.

Como tiene bastante hidratación, puede resultar pegajosa. Utilizá harina solamente en la cantidad necesaria para poder manipularla.

Formá suavemente un bollo, sin amasar demasiado, y dividilo en dos partes aproximadamente iguales.

Dales forma redondeada.

Paso 5: estirar las pizzas

Colocá cada bollo sobre una pizzera previamente aceitada.

Con las manos, comenzá a extender suavemente la masa desde el centro hacia los bordes hasta cubrir la superficie.

Si se pega demasiado a los dedos, podés colocar unas gotas de aceite en las manos. Evitá incorporar demasiada harina porque podría hacer que la pizza pierda parte de su textura esponjosa.

Paso 6: agregar la salsa y dejar levar nuevamente

Distribuí una capa fina de salsa de tomate tibia sobre cada pizza.

Dejalas reposar nuevamente durante unos 30 minutos en un lugar templado.

Este segundo descanso permitirá obtener una pizza más aireada y esponjosa.

Paso 7: preparar las berenjenas

Si querés preparar una de las pizzas con berenjena, pelala y cortala en rodajas.

Calentá una sartén con un poquito de aceite y cociná las rodajas hasta que estén doradas de un lado. Dalas vuelta y terminá de cocinar del otro.

Reservalas para utilizarlas después.

Paso 8: precocinar las pizzas

Precalentá el horno a 200 °C.

Llevá las pizzas al horno durante aproximadamente 10 minutos, o hasta observar que la base comenzó a cocinarse y se despega fácilmente de la pizzera.

El tiempo puede variar dependiendo de la potencia de cada horno.

Paso 9: agregar la mozzarella

Retirá las pizzas del horno y, si querés una preparación más sabrosa, agregá un poquito más de salsa.

Cubrí generosamente con mozzarella y volvé a llevarlas al horno hasta que el queso esté completamente fundido.

Una opción diferente: berenjena y queso azul

Para darle un toque especial a una de las pizzas, una vez derretida la mozzarella distribuí las berenjenas doradas sobre una parte.

En la otra mitad podés colocar pequeños trozos de queso azul.

Llevá nuevamente al horno durante unos minutos para que los sabores se integren y el queso termine de fundirse.

Consejos y recomendaciones

  • El agua debe estar tibia, nunca demasiado caliente, ya que una temperatura elevada puede afectar la levadura.
  • No agregues harina de más aunque inicialmente la masa parezca muy pegajosa.
  • Respetá los dos tiempos de levado para conseguir una pizza más aireada.
  • Si la masa se pega a las manos al estirarla, utilizá unas gotas de aceite.
  • Precalentá bien el horno antes de colocar las pizzas.
  • La mozzarella puede combinarse con queso cremoso, queso azul u otros quesos argentinos.
  • Podés cambiar las berenjenas por cebolla, morrón, champiñones, tomates o las verduras que tengas en casa.

Esta pizza casera sin amasar demuestra que se puede conseguir una masa esponjosa, aireada y sabrosa con muy poco trabajo. Solo necesitás mezclar los ingredientes, respetar los tiempos de levado y completar cada pizza con tus ingredientes favoritos.

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