La tortilla a la parrilla es una de esas preparaciones sencillas y bien caseras que recuerdan a las meriendas de campo. Se prepara con pocos ingredientes, se cocina lentamente sobre las brasas y queda dorada por fuera, tierna por dentro y con ese sabor característico que solamente puede darle la parrilla.
Es perfecta para acompañar unos buenos mates, especialmente durante los días frescos, cuando prender el fuego también forma parte del ritual.
Ingredientes
Para preparar 2 tortillas grandes:
- 1 kg de harina de trigo común
- 250 g de grasa vacuna aproximadamente
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 cucharada de sal
- Agua caliente, cantidad necesaria
- Carbón o leña para preparar las brasas
Primero, preparar el fuego
Conviene comenzar por el fuego porque las brasas tardan más en estar listas que la masa.
Se puede utilizar carbón, aunque tradicionalmente la tortilla también puede cocinarse con brasas de leña. Encendé el fuego y dejá que se formen brasas parejas antes de colocar la parrilla.
Es importante evitar las llamas directas: necesitamos calor constante y moderado para que la tortilla se cocine por dentro sin quemarse por fuera.
Cómo preparar la masa
Colocá el kilo de harina sobre la mesada o dentro de un recipiente amplio. Hacé un hueco en el centro y agregá el bicarbonato.
Incorporá la grasa y comenzá a integrarla con la harina.
Por otro lado, disolvé la cucharada de sal en agua caliente. El agua debe estar caliente, pero no hirviendo. Agregala poco a poco mientras comenzás a unir los ingredientes.
El calor del agua ayuda a ablandar la grasa y permite distribuirla mejor por toda la masa.
Trabajá siempre de afuera hacia adentro hasta conseguir una masa uniforme, suave y fácil de manejar. No es necesario amasarla durante demasiado tiempo.
Dividir y dejar descansar
Una vez formada la masa, dividila en dos partes aproximadamente iguales.
Formá dos bollos llevando los bordes hacia el centro hasta obtener una superficie relativamente lisa.
Tapalos con un repasador limpio o plástico y dejalos descansar unos minutos mientras terminan de formarse las brasas. Con unos 5 a 10 minutos es suficiente.
Cubrir la masa es importante para evitar que la superficie se seque y forme una costra.
Estirar las tortillas
Con un palo de amasar, estirá cada bollo hasta obtener una tortilla grande.
El grosor dependerá del gusto personal, aunque lo recomendable es dejarla en un punto intermedio: ni demasiado fina ni excesivamente gruesa.
Una tortilla muy gruesa necesitará bastante tiempo para cocinarse completamente en el centro.
Antes de llevarla a la parrilla, pinchá toda la superficie con un tenedor o con la punta de un cuchillo. Esto permite que salga el aire y evita que la masa se infle demasiado durante la cocción.
Cómo cocinar la tortilla a la parrilla
Distribuí las brasas debajo de la parrilla, pero sin concentrar demasiado calor en un solo lugar.
Colocá cuidadosamente la primera tortilla y comenzá a cocinarla lentamente.
La clave está en girarla regularmente sin darla vuelta todavía. De esta manera, todas las zonas reciben aproximadamente la misma cantidad de calor y evitamos que alguna parte se queme.
Cuando la base esté firme y dorada de manera pareja, dala vuelta con cuidado. Si la tortilla es grande, podés ayudarte con un repasador limpio o una tabla.
El segundo lado generalmente necesita menos tiempo porque la masa ya está prácticamente cocida.
Continuá girándola hasta conseguir un dorado parejo.
¿Cuánto tarda en cocinarse?
Una tortilla grande puede necesitar aproximadamente 25 a 30 minutos, dependiendo del grosor de la masa, la cantidad de brasas y la distancia entre la parrilla y el calor.
No conviene acelerar el proceso agregando demasiadas brasas. Si recibe mucho calor de golpe, puede quedar quemada por fuera y cruda por dentro.
Cuando ambos lados estén dorados y la masa esté completamente cocida, retirala de la parrilla.
Dejala reposar unos minutos y cortala en porciones.
¡Ya está lista para acompañar unos buenos mates!
Consejos y recomendaciones
- Usá agua caliente, pero no hirviendo, para facilitar la integración de la grasa.
- No agregues toda el agua de una vez; incorporala gradualmente hasta conseguir la consistencia adecuada.
- El bicarbonato ayuda a obtener una textura más agradable y evita que la tortilla resulte demasiado gomosa.
- No abuses de la grasa. Una mayor cantidad aporta sabor, pero también puede hacer que la tortilla resulte pesada y quebradiza.
- Cociná siempre con brasas moderadas y evitá las llamas directas.
- Girá frecuentemente la tortilla para conseguir una cocción uniforme.
- No te alejes demasiado de la parrilla: unos pocos minutos de calor excesivo pueden quemarla.
- Si preferís tortillas más finas, dividí el kilo de masa en 3 o 4 porciones en lugar de hacer solamente dos.
La tortilla a la parrilla es una receta sencilla, económica y llena de sabor casero. Con harina, grasa, agua y unas buenas brasas se puede preparar una merienda tradicional perfecta para compartir recién hecha junto a unos mates.