Palmeritas Caseras Súper Crocantes y Sin Manteca | Hojaldre con Aceite

Palmeritas Caseras Súper Crocantes y Sin Manteca | Hojaldre con Aceite

Las clásicas palmeritas son ideales para acompañar unos mates, un café o preparar algo dulce para la merienda. En esta receta vamos a hacer una masa casera muy sencilla que consigue un efecto similar al hojaldre utilizando principalmente aceite en lugar de grandes cantidades de manteca.

El resultado son unas palmeritas doradas, crocantes y con sus características capas de masa y azúcar.

Ingredientes

Para la masa

  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de sal
  • 140 ml de agua aproximadamente
  • 120 ml de aceite de girasol
  • 400 a 500 g de harina 0000 aproximadamente

Para formar las capas

  • 3 cucharadas de maicena
  • 1 cucharadita de polvo para hornear

Para las palmeritas

  • 150 g de azúcar aproximadamente
  • Un poco de manteca derretida para pincelar

Para el almíbar

  • 3 cucharadas de azúcar
  • 3 cucharadas de agua

Preparación de la masa

Colocá el huevo en un bowl amplio junto con la cucharadita de sal. Batí ligeramente hasta integrar ambos ingredientes.

Agregá el agua y luego incorporá el aceite de girasol. Es conveniente utilizar un aceite neutro para que no modifique el sabor final de las palmeritas.

Comenzá a incorporar la harina 0000 de a poco. No agregues toda de una sola vez, ya que la cantidad exacta puede variar según el tamaño del huevo y la capacidad de absorción de la harina.

La masa estará lista cuando puedas formar un bollo tierno y suave que no se pegue en las manos.

Amasado y primer descanso

Pasá la masa a la mesada y amasala durante apenas unos minutos, solamente hasta conseguir una textura uniforme.

No hace falta amasar demasiado. En esta preparación buscamos una masa crocante y delicada, por lo que trabajarla excesivamente puede desarrollar demasiado el gluten.

Formá un bollo, colocá la masa en un plato o recipiente y cubrila bien para evitar que se seque.

Dejala descansar durante aproximadamente 15 minutos.

Cómo conseguir el efecto hojaldre

Una vez descansada la masa, espolvoreá ligeramente la mesada con harina.

Estirala con un palo de amasar hasta obtener aproximadamente un rectángulo de 50 x 40 cm, con unos 2 mm de espesor.

En un recipiente pequeño mezclá:

  • 3 cucharadas de maicena
  • 1 cucharadita de polvo para hornear

Reservá aproximadamente media cucharada de esta mezcla y distribuí el resto sobre toda la superficie de la masa.

Pasá suavemente la mano para conseguir una capa pareja.

Enrollar y plegar la masa

Desde uno de los lados más largos del rectángulo, comenzá a enrollar la masa hasta formar un cilindro.

Aplastalo ligeramente con las manos y después pasá suavemente el palo de amasar, trabajando principalmente sobre el ancho para estirarlo un poco.

Distribuí por encima la mezcla de maicena y polvo para hornear que habías reservado.

Ahora imaginá que la masa está dividida en tres partes iguales.

Llevá un extremo hacia el centro y después doblá el otro extremo por encima, como si estuvieras cerrando un folleto.

Este plegado es el que ayudará a formar las capas características.

Tapá nuevamente la masa y dejala descansar durante 30 minutos.

Estirar y agregar el azúcar

Pasado el tiempo de descanso, colocá nuevamente un poco de harina sobre la mesada.

Estirá la masa manteniendo los pliegues orientados hacia vos y tratá de conseguir nuevamente una forma rectangular.

Si notás que la masa se encoge mientras la estirás, dejala descansar otros 5 o 10 minutos.

Espolvoreá azúcar sobre una de las caras y pasá suavemente el palo de amasar para que quede adherida.

Dala vuelta y continuá estirando hasta obtener aproximadamente un rectángulo de 50 x 40 cm.

El toque de manteca

Aunque la masa está preparada con aceite, podés pincelar la superficie con una pequeña cantidad de manteca derretida.

Esto aporta ese sabor tradicional que solemos encontrar en las palmeritas de panadería.

Si preferís evitar la manteca, podés pincelar con un poquito de aceite de girasol.

Distribuí nuevamente azúcar sobre toda la superficie. Para toda la receta se utilizan aproximadamente 150 gramos de azúcar, aunque podés ajustar la cantidad a gusto.

Cómo formar las palmeritas

Marcá suavemente el centro de la masa sin cortarla.

Enrollá uno de los extremos hacia el centro y repetí el procedimiento desde el extremo opuesto.

Los dos rollos deben encontrarse en el medio, formando el clásico corazón de las palmeritas.

Para conseguir cortes más prolijos, podés llevar el rollo a la heladera durante 10 a 15 minutos.

Luego cortá porciones de aproximadamente 1 cm de espesor.

Horneado

Distribuí las palmeritas sobre una placa antiadherente, una placa cubierta con una lámina de silicona o una fuente previamente enmantecada.

Es importante dejar separación entre cada pieza porque aumentarán de tamaño durante la cocción.

Llevá a horno previamente calentado a 200-220 °C.

Cuando la parte inferior esté bien dorada, aproximadamente después de unos 10 minutos, retiralas con cuidado y dalas vuelta.

Cocinalas otros 8 a 10 minutos aproximadamente, controlando constantemente para evitar que el azúcar se queme.

El tiempo puede variar según cada horno, por lo que el color dorado es una mejor referencia que el reloj.

Almíbar rápido para darles brillo

Mientras terminan de cocinarse, colocá en una ollita:

  • 3 cucharadas de azúcar
  • 3 cucharadas de agua

Llevá al fuego hasta que comience a hervir.

Dejá cocinar aproximadamente 1 minuto y retiralo del fuego.

Cuando las palmeritas salgan del horno, pincelalas inmediatamente con una pequeña cantidad de almíbar.

Esto les dará un acabado brillante y un toque extra de dulzor.

Retirá las palmeritas de la placa mientras todavía estén calientes para evitar que el azúcar caramelizado haga que se peguen.

Consejos y recomendaciones

  • No agregues toda la harina de una vez: empezá con unos 400 g y sumá más solamente si la masa lo necesita.
  • Elegí un aceite neutro: el aceite de girasol es una excelente opción y muy fácil de conseguir en Argentina.
  • Respetá los descansos: ayudan a que la masa se pueda estirar sin que vuelva constantemente a su forma original.
  • No amases demasiado: buscamos una textura crocante y con capas, no una masa elástica como la del pan.
  • Enfriá el rollo antes de cortarlo: unos minutos de heladera ayudan a conseguir palmeritas más parejas.
  • Controlá el horno: el azúcar puede pasar rápidamente de caramelizado a quemado, especialmente a temperaturas altas.
  • Retiralas calientes de la placa: una vez frío, el caramelo puede adherirse y dificultar que las saques enteras.

Estas palmeritas caseras son una alternativa sencilla para conseguir una masa crocante y con muchas capas sin preparar un hojaldre tradicional. Con ingredientes económicos y un poco de paciencia durante los descansos y plegados, quedan doradas, crujientes y perfectas para acompañar unos buenos mates.

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