¡MEZCLÉ GELATINA EN LECHE CALIENTE! Postre Fácil y Económico.

¡MEZCLÉ GELATINA EN LECHE CALIENTE! Postre Fácil y Económico.

Si estás buscando un postre fácil, económico y que no requiera prender el horno, esta receta es ideal. Se prepara directamente en un bowl, lleva pocos ingredientes y queda con una textura firme pero muy cremosa.

Además, podés elegir el sabor de gelatina que más te guste y tenerlo listo con anticipación para servir después de una comida o cuando recibís visitas.

Ingredientes

  • 40 g de gelatina sabor ananá (aproximadamente 2 sobres, según la marca)
  • 150 ml de agua hirviendo
  • 450 ml de leche entera
  • 200 g de crema de leche
  • 395 g de leche condensada

Opcional para decorar

  • Coco rallado
  • Ganache de chocolate
  • Salsa o coulis de frutas
  • Frutas frescas
  • Un poco de leche condensada

Preparación paso a paso

1. Disolver la gelatina

Colocá los 150 ml de agua hirviendo en un bowl amplio y agregá la gelatina de ananá.

Mezclá muy bien hasta que la gelatina se haya disuelto por completo y no queden grumos.

No es obligatorio utilizar gelatina de ananá. Podés reemplazarla por frutilla, durazno, limón, naranja o el sabor que prefieras.

2. Calentar la leche

Mientras disolvés la gelatina, colocá los 450 ml de leche en una ollita.

Calentala hasta que esté bien caliente y apenas comience a hervir. En ese momento, apagá el fuego.

3. Incorporar la crema

Agregá los 200 g de crema de leche a la gelatina disuelta y mezclá hasta integrar.

Para obtener un resultado más parejo, conviene que tanto la crema como la leche condensada estén a temperatura ambiente.

4. Agregar la leche caliente

Incorporá poco a poco la leche bien caliente mientras continuás mezclando.

Este paso ayuda a integrar todos los ingredientes y conseguir una preparación uniforme y cremosa.

5. Añadir la leche condensada

Por último, agregá los 395 g de leche condensada.

Mezclá nuevamente durante unos minutos hasta obtener una preparación completamente homogénea.

¡Y listo! No necesitás batidora ni licuadora.

Llevar a la heladera

Volcá toda la preparación en un recipiente o fuente con aproximadamente 1 litro de capacidad.

Llevá a la heladera durante 3 a 4 horas, o hasta que el postre esté bien frío y haya adquirido una consistencia firme.

Una vez listo, podés cortarlo en porciones o servirlo directamente con cuchara.

¿Cómo acompañarlo?

Este postre queda delicioso solo, pero también podés darle un toque especial agregando ganache de chocolate, coco rallado, frutas frescas o una salsa casera de frutos rojos.

Incluso podés colocar un pequeño hilo de leche condensada por encima justo antes de servir.

Consejos y recomendaciones

  1. Usá la leche bien caliente: ayuda a que la preparación quede perfectamente integrada.
  2. No uses la crema y la leche condensada recién sacadas de la heladera: es preferible que estén a temperatura ambiente.
  3. Probá diferentes sabores: cambiando únicamente la gelatina podés preparar distintas versiones del mismo postre.
  4. Dale suficiente frío: aunque después de 3 horas puede estar listo, dejarlo 4 horas o un poco más ayudará a conseguir una textura más firme.
  5. Preparalo con anticipación: podés hacerlo unas horas antes de recibir visitas y mantenerlo refrigerado hasta el momento de servir.

 

Con pocos ingredientes y sin necesidad de horno ni licuadora, podés preparar un postre fresco, cremoso y rendidor. Es una receta sencilla para tener a mano cuando querés algo dulce sin pasar demasiado tiempo en la cocina.

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