Si buscas una receta práctica, rápida y deliciosa para resolver una comida en casa, esta pizza fácil puede convertirse en una de tus favoritas. No necesitas amasar durante largos minutos, ni usar rodillo, ni complicarte con técnicas difíciles. Con ingredientes simples y un método muy cómodo, obtendrás una base suave por dentro, dorada por fuera y perfecta para cubrir con salsa y queso.
Es ideal para una cena improvisada, una reunión familiar o esos días en los que quieres comer algo casero sin pasar horas en la cocina.
Ingredientes para la masa
- 120 ml de agua tibia (1/2 taza)
- 3 g de levadura instantánea (1 cucharadita)
- 3 g de azúcar (3/4 cucharadita)
- 150 g de harina (1 1/4 tazas)
- 10 ml de aceite de oliva (2 cucharaditas)
- 3 g de sal (1/2 cucharadita)
- Aceite de oliva extra para el molde
Ingredientes para la salsa
- 400 g de tomates pelados (1 2/3 tazas)
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- Orégano al gusto
- Albahaca al gusto
Cobertura
- Queso mozzarella al gusto
- Orégano al gusto
Cómo preparar la masa sin amasar
En un recipiente coloca el agua tibia, la levadura instantánea y el azúcar. Mezcla suavemente y deja reposar unos minutos para activar la levadura.
Agrega la harina, el aceite de oliva y la sal. Mezcla con cuchara o espátula hasta obtener una preparación homogénea. No hace falta amasar, solo integrar bien todos los ingredientes.
Cubre el recipiente con un paño limpio o film y deja reposar durante 35 minutos, hasta que la mezcla aumente de volumen.
Preparación de la salsa rápida
Mientras la masa descansa, coloca los tomates pelados en una sartén o cacerola. Tritúralos ligeramente con cuchara.
Añade sal, pimienta, orégano y albahaca al gusto. Cocina a fuego lento durante 4 minutos, revolviendo de vez en cuando. Esto concentrará el sabor y mejorará la textura.
Armado de la pizza
Engrasa un molde de 28 cm con aceite de oliva.
Vierte la masa directamente en el molde y distribúyela con cuchara o con las manos apenas aceitadas. No hace falta estirar de forma perfecta.
Lleva al horno precalentado a 250 °C durante 10 minutos para una primera cocción.
Retira la base del horno, agrega la salsa, cubre con mozzarella y espolvorea orégano.
Vuelve a hornear entre 7 y 10 minutos más, o hasta que el queso se derrita y los bordes estén dorados.
Consejos para que quede aún mejor
Usa mozzarella bien escurrida
Si el queso tiene demasiada humedad, puede soltar líquido durante la cocción. Escúrrelo bien antes de usar.
Precalienta muy bien el horno
Un horno bien caliente ayuda a lograr base crocante y cocción pareja.
Añade extras al final
Puedes sumar aceitunas, jamón, rúcula, cebolla salteada o tomates frescos después de hornear.
Si te gusta más crocante
Deja la base 2 minutos extra en la primera cocción antes de agregar la salsa.
Una receta para repetir siempre
Esta pizza demuestra que no hace falta comprar comida hecha para disfrutar algo rico. Con pocos ingredientes y sin complicaciones, puedes preparar una pizza casera sabrosa, económica y lista en muy poco tiempo. Perfecta para guardar entre tus recetas favoritas.