En muchas cocinas de campo, las recetas nacen del corazón y se transmiten de generación en generación. Estas tortitas de calabacita con queso en salsa asada no solo son un plato delicioso, sino también una forma de revivir esos momentos simples, donde el aroma del fuego, la verdura recién cosechada y el cariño en cada paso lo eran todo.
Ingredientes
Para las tortitas:
- 4 calabacitas medianas
- 200 g de queso para derretir (muzzarella, cuartirolo firme o queso fresco firme)
- 4 huevos
- 2 cucharadas de harina de trigo
- 1 pizca de polvo para hornear
- Sal a gusto
- Harina extra (para rebozar)
- Aceite para freír
Para la salsa asada:
- 5 tomates medianos
- 1/4 de cebolla
- 3 dientes de ajo
- 1 cucharadita de grasa vacuna o aceite
- Sal y pimienta a gusto
Preparación paso a paso
1. Limpieza y cocción de las calabacitas
Lavar bien las calabacitas y, si querés, podés desinfectarlas dejándolas unos minutos en agua con un chorrito de vinagre.
Cortar las puntas y probar un pequeño trozo (esto es clave: si están amargas, no sirven).
Hervirlas en agua con un poco de sal durante 5 a 7 minutos. Deben quedar suaves pero firmes. Retirar y dejar enfriar.
2. Preparar la salsa asada
Asar los tomates directamente sobre la hornalla, parrilla o sartén hasta que la piel esté bien quemadita.
Licuar los tomates con sal.
En una sartén, calentar la grasa o aceite, agregar la cebolla picada y el ajo machacado. Sofreír hasta que largue todo su aroma.
Incorporar el tomate licuado y dejar hervir a fuego bajo unos minutos. Ajustar sal y pimienta. Reservar.
3. Armado de las tortitas
Cortar las calabacitas en rodajas de aproximadamente medio centímetro.
Cortar el queso en trocitos.
Armar “sandwichitos”: una rodaja de calabacita, un trozo de queso y otra rodaja encima.
Pasar cada uno por harina (esto ayuda a que el huevo se adhiera mejor).
4. Preparar el capeado
Batir las claras a punto nieve.
Agregar las yemas (podés usar 2 o 3), la harina, una pizca de sal y una pizca de polvo para hornear. Mezclar con movimientos suaves hasta lograr una mezcla aireada.
5. Freír las tortitas
Calentar abundante aceite a temperatura media.
Sumergir cada tortita en el batido de huevo y freír hasta que estén doradas por ambos lados.
Retirar y colocar sobre rejilla o papel absorbente.
Presentación
Servir las tortitas bien calientes, bañadas con la salsa asada.
Se pueden acompañar con:
- Tortillas calientes
- Ensalada fresca
- Un toque extra de pimienta recién molida
Al partirlas, el queso derretido se mezcla con la suavidad de la calabacita y el sabor intenso de la salsa… simplemente irresistible.
Consejos y recomendaciones
- Siempre probá la calabacita antes de cocinar: si está amarga, puede arruinar todo el plato.
- No sobrecocines las calabacitas, porque se desarman al freírlas.
- El aceite no debe estar ni muy frío ni demasiado caliente: buscá un punto medio para que queden crocantes y no grasosas.
- Si querés una versión más liviana, podés hacerlas al horno con un poco de aceite.
- Usá queso firme: si es muy húmedo, puede soltar líquido y dificultar la fritura.
- La salsa asada gana mucho sabor si los tomates están bien tostados
Estas tortitas de calabacita con queso son mucho más que una receta: son tradición, memoria y sabor casero en cada bocado. Perfectas para compartir en familia, simples de hacer y llenas de historia, demuestran que la cocina más humilde puede ser también la más deliciosa.