Rosquitas fritas azucaradas: receta casera para acompañar el mate

Rosquitas fritas azucaradas: receta casera para acompañar el mate

Las rosquitas fritas azucaradas son una de esas delicias caseras que nos recuerdan a las meriendas de antes. Doraditas por fuera, tiernas y esponjosas por dentro, con una generosa capa de azúcar, son ideales para acompañar unos buenos mates, un café con leche o una chocolatada.

Esta receta, muy parecida a las tradicionales rosquitas de la abuela, se prepara con ingredientes económicos que seguramente tenés en casa. Además, no necesitás horno ni utensilios especiales.

Ingredientes para hacer rosquitas fritas

Rinde aproximadamente 18 a 22 rosquitas, según el tamaño.

  • 500 g de harina de trigo 0000

  • 100 g de azúcar

  • 2 huevos

  • 100 ml de leche tibia

  • 50 g de manteca derretida

  • 10 g de polvo de hornear

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

  • Ralladura de 1 limón (opcional)

  • 1 pizca de sal

  • Aceite de girasol o mezcla, cantidad necesaria para freír

  • Azúcar extra para espolvorear

Cómo hacer rosquitas fritas caseras paso a paso

1. Preparar la mezcla

En un bol grande, colocá los huevos junto con el azúcar y batí durante unos minutos hasta obtener una preparación bien integrada.

Agregá la manteca derretida, la esencia de vainilla y, si te gusta, un poquito de ralladura de limón. Incorporá la leche tibia y mezclá nuevamente.

2. Incorporar la harina

En otro recipiente, mezclá la harina con el polvo de hornear y la pizca de sal.

Agregá estos ingredientes secos de a poco a la preparación anterior, mezclando primero con una cuchara y luego con las manos.

La idea es formar una masa suave, tierna y apenas húmeda, pero que no se pegue demasiado a los dedos. Si hace falta, podés agregar una pequeña cantidad extra de harina, evitando excederte para que las rosquitas no queden duras.

3. Dejar descansar la masa

Tapá la masa con un repasador limpio y dejala descansar durante unos 20 minutos a temperatura ambiente.

Este descanso ayuda a que resulte más fácil estirarla y darle forma.

4. Formar las rosquitas

Sobre una mesada apenas enharinada, estirá la masa con un palo de amasar hasta alcanzar aproximadamente 1 cm de espesor.

Con un cortante redondo o un vaso, cortá círculos de unos 7 a 8 cm de diámetro.

Después, con una tapita pequeña o un cortante más chico, hacé un agujero en el centro de cada círculo para conseguir la forma tradicional de rosquita.

Juntá los recortes de masa, estiralos nuevamente y repetí el procedimiento hasta aprovechar toda la preparación.

5. Freír hasta que estén doraditas

Calentá abundante aceite en una olla o sartén profunda, procurando mantener una temperatura de entre 165 y 175 °C.

Colocá las rosquitas de a pocas unidades para evitar que baje demasiado la temperatura del aceite.

Freí durante aproximadamente 1 a 2 minutos por lado, dependiendo del grosor, hasta que estén bien doradas y cocidas en el centro.

Retiralas con una espumadera y dejalas escurrir sobre papel absorbente.

6. Pasar las rosquitas por azúcar

Mientras todavía están tibias, pasá las rosquitas por un plato con azúcar común, cubriendo ambos lados.

También podés espolvorearlas generosamente por encima, como se ve en la imagen.

¡Y listo! Ya tenés unas deliciosas rosquitas fritas caseras, doraditas, azucaradas y perfectas para la merienda.

Secretos para que las rosquitas salgan bien esponjosas

No agregues demasiada harina. Una masa excesivamente seca produce rosquitas duras. Lo ideal es que quede tierna y fácil de manejar.

Controlá la temperatura del aceite. Si está demasiado caliente, las rosquitas se dorarán rápidamente por fuera y podrían quedar crudas por dentro. Si está frío, absorberán más aceite del necesario.

No las hagas demasiado gruesas. Un espesor cercano a 1 cm permite que crezcan durante la fritura y se cocinen de manera pareja.

Azucaralas cuando estén tibias. De esta manera, el azúcar se adhiere mejor a la superficie.

Consumilas preferentemente el mismo día. Las rosquitas fritas tienen su mejor textura cuando están recién hechas.

¿Se pueden hacer rosquitas sin manteca?

Sí. Si no tenés manteca, podés reemplazar los 50 gramos por aproximadamente 40 ml de aceite de girasol.

El resultado será ligeramente diferente, pero igualmente rico. Es una alternativa práctica para preparar estas rosquitas con lo que tengas disponible en la cocina.

Una receta tradicional que nunca pasa de moda

En muchas casas argentinas, las rosquitas fritas forman parte de esas recetas que se transmiten de generación en generación. Son ideales para compartir en familia, especialmente durante las tardes frescas, cuando dan ganas de preparar algo dulce para acompañar el mate.

Lo mejor es que no necesitás ingredientes costosos ni demasiada experiencia en la cocina. Con un poco de harina, huevos, azúcar y algunos ingredientes básicos, podés preparar una buena fuente de rosquitas caseras.

¿En tu casa también preparaban estas rosquitas azucaradas? Muchas familias tienen su propia versión: algunas llevan ralladura de limón, otras un poquito de anís y otras se preparan con recetas heredadas de las abuelas. Lo importante es conservar esas costumbres que hacen tan especial a la cocina casera argentina.

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