¿Te dieron ganas de algo dulce, pero no tenés huevos, leche ni manteca en casa? No pasa nada. Este pastel de chocolate es la prueba de que con ingredientes simples y económicos podés lograr un resultado esponjoso, húmedo y delicioso. Ideal para cualquier momento… ¡y perfecto para compartir en fechas especiales!
Lo mejor de todo: se prepara en apenas unos minutos y no necesitás experiencia en la cocina.
Ingredientes
- 1 taza de harina (120 g)
- 1/2 taza de cacao amargo (40 g)
- 3 cucharadas de azúcar (60 g)
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 cucharada de polvo de hornear (10 g)
- 1/2 cucharadita de canela (opcional)
- Jugo de medio limón (o 1 cucharada de vinagre)
- 50 ml de aceite (puede ser de girasol o maíz)
- 1 taza de agua
Para decorar (opcional):
- Chocolate amargo
- Frutillas o frutos rojos
- Nueces
Preparación paso a paso
- Preparar el horno
Precalentá el horno a 180°C (calor arriba y abajo). - Mezclar ingredientes secos
En un bowl, colocá la harina, el cacao, el azúcar, la sal, el bicarbonato, el polvo de hornear y la canela. Mezclá bien. - Preparar los líquidos
En otro recipiente, combiná el agua, el aceite y el jugo de limón. - Unir todo
Volcá los líquidos sobre los ingredientes secos y mezclá rápidamente con una cuchara o batidor hasta obtener una mezcla homogénea. - Llevar al molde
Aceitá un molde y verté la preparación. - Hornear
Llevá al horno durante aproximadamente 30–35 minutos o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio. - Dejar enfriar
Esperá unos minutos antes de desmoldar.
Decoración (opcional pero recomendada)
Podés derretir chocolate amargo a baño María y hacer dibujos por encima. Sumale frutillas cortadas y algunas nueces para darle un toque más vistoso y sabroso.
Consejos y recomendaciones
- No sobremezcles la masa, hacelo rápido para que el pastel quede aireado.
- Si no tenés limón, el vinagre cumple la misma función.
- Usá cacao amargo de buena calidad para un mejor sabor.
- Podés reemplazar el azúcar por azúcar mascabo para un toque más intenso.
- Conservá el pastel en un recipiente cerrado para mantener su humedad.
Este pastel demuestra que no hacen falta ingredientes costosos ni complicados para lograr algo delicioso. Es rápido, económico y sorprendentemente esponjoso. Ideal para esos momentos en los que querés algo dulce sin complicarte.