Si te quedó pan del día anterior y pensabas tirarlo, esperá un momento. Con unos pocos ingredientes podés transformarlo en un postre casero increíble, suave, cremoso y con un delicioso sabor a caramelo. Es una receta económica, fácil de preparar y perfecta para aprovechar cada pedacito de pan que tengas en casa.
Ingredientes
- 2 panes franceses o flautitas del día anterior
- 2 tazas de leche condensada
- 3 huevos
- 2 tazas de leche
- 1 taza de azúcar
- 1/2 taza de agua
Preparación
1. Preparar la mezcla
Cortá el pan en trozos y colocálo en la licuadora.
Agregá la leche condensada, los huevos y la leche.
Licúa durante unos minutos hasta obtener una preparación completamente homogénea, sin grumos. Reservá.
2. Hacer el caramelo
En una cacerolita colocá la taza de azúcar y llevála a fuego medio.
Remové suavemente hasta que el azúcar se derrita y tome un color dorado.
Con mucho cuidado, incorporá el agua de a poco mientras seguís revolviendo. Continuá cocinando hasta obtener un caramelo uniforme y brillante.
3. Preparar el molde
Verté el caramelo dentro de un molde redondo.
Mové el molde lentamente para cubrir tanto el fondo como los bordes internos con una capa pareja de caramelo.
4. Armar el postre
Volcá la mezcla de pan sobre el molde acaramelado.
Cubrí con papel aluminio y cerrá bien los bordes.
5. Cocción a baño María
Colocá el molde dentro de una fuente más grande.
Agregá agua caliente en la fuente exterior hasta cubrir aproximadamente la mitad de la altura del molde.
Llevá al horno precalentado a 180 °C durante unos 40 minutos.
6. Desmoldar
Una vez cocido, retiralo del horno y dejalo entibiar unos minutos.
Pasá un cuchillo por los bordes y desmoldá sobre una fuente o plato grande.
Dejá que el caramelo caiga naturalmente sobre toda la superficie.
Consejos y recomendaciones
- Cuanto más seco esté el pan, mejor absorberá los líquidos y más cremosa quedará la preparación.
- Podés agregar esencia de vainilla para darle un aroma extra.
- Una pizca de canela también combina muy bien con el sabor del caramelo.
- Para comprobar la cocción, insertá un palillo en el centro: debe salir limpio.
- Servilo frío después de unas horas en la heladera para una textura aún más firme y deliciosa.
- Si querés una versión más especial, acompañalo con crema batida o dulce de leche.
Este budín de pan casero demuestra que los ingredientes más simples pueden convertirse en un postre espectacular. Fácil, rendidor y lleno de sabor, es una excelente manera de aprovechar el pan que sobra y sorprender a toda la familia con una receta tradicional que nunca pasa de moda.