Hay recetas que parecen sacadas de una pastelería profesional, pero en realidad son tan simples que cualquiera puede prepararlas en casa. Este postre cremoso, con base de galletas y un relleno suave de banana y leche, es uno de esos casos. No requiere horno, se hace en pocos pasos y el resultado es espectacular.
Ideal para una merienda especial o para sorprender sin complicarse.
Ingredientes
- 150 g de galletitas dulces (tipo vainillas o galletitas de té)
- 150 g de manteca derretida
- 40 g de manteca (para el relleno)
- 70 g de azúcar
- 2 bananas maduras
- 15 g de canela en polvo
- 200 g de leche condensada
- 200 ml de leche
- 40 g de gelatina sin sabor
- Agua tibia (para hidratar la gelatina)
Preparación paso a paso
1. Base del postre
Triturá las galletitas hasta obtener un polvo fino.
Mezclalas con la manteca derretida hasta formar una pasta húmeda.
Colocá la mezcla en un molde, presionando bien para formar la base.
Llevá a la heladera mientras preparás el relleno.
2. Relleno cremoso
En una sartén, derretí los 40 g de manteca junto con el azúcar.
Agregá las bananas cortadas en rodajas y cociná unos minutos hasta que estén blandas y ligeramente caramelizadas.
Sumá la canela, mezclá bien y retirá del fuego.
3. Mezcla principal
En un recipiente, combiná la leche condensada con la leche.
Incorporá la mezcla de bananas.
Hidratá la gelatina en agua tibia hasta que se disuelva completamente y agregala a la preparación, mezclando bien para que no queden grumos.
4. Armado
Verté la mezcla sobre la base de galletitas.
Llevá a la heladera durante al menos 2 horas, o hasta que esté bien firme.
Consejos y recomendaciones
- Usá bananas bien maduras: aportan más dulzura y mejor textura.
- Si querés un sabor más intenso, podés agregar una pizca de esencia de vainilla.
- Para un toque extra, sumá chocolate rallado o cacao en polvo al relleno.
- Si no tenés gelatina, podés reemplazarla por agar-agar (ajustando las cantidades).
- Desmoldá con cuidado pasando un cuchillo por los bordes para un acabado perfecto.
Este postre demuestra que no hace falta complicarse para lograr algo delicioso. Con pocos ingredientes y sin horno, podés preparar una opción cremosa, dulce y perfecta para cualquier ocasión. Ideal para compartir… o para no compartir y disfrutarlo solo.