Si buscas una receta práctica, económica y deliciosa, este bizcochuelo es perfecto para vos. No necesitás balanza ni ingredientes complicados: todo se mide con cucharadas y en pocos minutos lo tenés listo para llevar al horno. Ideal para acompañar el mate, el café o sorprender con algo casero sin esfuerzo.
Ingredientes
- 2 huevos
- 8 cucharadas de azúcar
- Esencia de vainilla a gusto (reemplazo del azúcar vainillado)
- 1 pizca de sal
- 8 cucharadas de leche
- 8 cucharadas de aceite (puede ser de girasol o maíz)
- Jugo de medio limón
- Ralladura de medio limón
- 8 cucharadas colmadas de harina leudante (o harina común + 1 y 1/2 cucharadita de polvo de hornear)
- Molde de aproximadamente 11 x 25 cm
Preparación paso a paso
- Batir los huevos
En un bowl, colocá los huevos junto con el azúcar y batí hasta que la mezcla esté espumosa y más clara. - Agregar los líquidos
Incorporá la leche, el aceite, el jugo de limón y la esencia de vainilla. Mezclá bien hasta integrar todo. - Sumar los secos
Añadí la pizca de sal, la ralladura de limón y la harina (previamente tamizada si es posible). Mezclá suavemente hasta obtener una masa homogénea, sin grumos. - Preparar el molde
Enmantecá y enhariná el molde o usá papel manteca para evitar que se pegue. - Hornear
Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 30 a 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga limpio. - Dejar enfriar y servir
Retirá del horno, dejá enfriar unos minutos y desmoldá. Podés espolvorear con azúcar impalpable si querés darle un toque especial.
Consejos y recomendaciones
- Para un sabor más intenso, podés reemplazar el limón por ralladura de naranja.
- Si querés una versión más húmeda, agregá una cucharada extra de leche.
- Evitá abrir el horno antes de los 25 minutos para que el bizcochuelo no se baje.
- Podés sumar chips de chocolate, nueces o pasas para darle un toque distinto.
- Si usás harina común, asegurate de no olvidar el polvo de hornear.
Este bizcochuelo de 8 cucharadas demuestra que no hace falta complicarse para lograr algo rico y casero. Con pocos ingredientes y en poco tiempo, podés disfrutar de una preparación esponjosa, versátil y perfecta para cualquier momento del día.