Si creías que ya habías probado todas las variantes de mayonesa, esta receta te va a sorprender. No es una mayonesa común: el secreto está en el ajo y la cebolla caramelizados en aceite, que aportan un sabor profundo, intenso y totalmente distinto. Ideal para acompañar carnes, papas, sandwiches o darle un giro especial a tus ensaladas.
Ingredientes
Para el aceite de ajo:
- 2 cabezas de ajo
- 200 ml de aceite (puede ser de girasol o mezcla)
- 1 o 2 ramitas de romero
Para el aceite de cebolla:
- 1 cebolla grande
- 200 ml de aceite
Para la base de la mayonesa:
- 2 huevos
- ½ cucharadita de sal
- ½ cucharadita de mostaza
- 1 a 2 cucharaditas de jugo de limón
- Pimienta negra (opcional)
Preparación paso a paso
1. Ajo caramelizado en aceite
Colocá los dientes de ajo pelados en una sartén o cacerola pequeña junto con el aceite y el romero. Llevá a fuego medio-bajo.
Vas a notar que empiezan a salir burbujas: es la humedad del ajo evaporándose. Cociná hasta que el ajo esté dorado y ligeramente caramelizado. Esto ocurre rápido, así que prestá atención para que no se queme.
Apagá el fuego y dejá enfriar.
2. Cebolla caramelizada en aceite
Cortá la cebolla en trozos medianos (no muy chicos para que no se quemen).
En otra sartén, agregá la cebolla con el aceite y cociná a fuego medio. Este proceso tarda un poco más que el ajo, porque la cebolla tiene más agua.
Mové de vez en cuando, especialmente los bordes, para que se caramelice de forma pareja. Cuando esté dorada, suave y con ese color caramelizado, apagá el fuego y dejá reposar.
3. Preparar la mayonesa de ajo
En un vaso para batidora colocá:
- El ajo caramelizado con su aceite
- Sal
- Mostaza
- Jugo de limón
- Huevos
Batí hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea.
4. Preparar la mayonesa de cebolla
Repetí el mismo proceso anterior, pero usando la cebolla caramelizada con su aceite.
Tip: no proceses demasiado si querés que queden pequeños trocitos y darle más textura.
Resultado final
Vas a obtener dos mayonesas completamente diferentes, pero igual de deliciosas:
- La de ajo: más intensa, aromática y profunda.
- La de cebolla: más dulce, suave y con un sabor caramelizado espectacular.
Ambas tienen pequeños trozos que, al morderlos, generan un verdadero “estallido de sabor”.
Consejos y recomendaciones
- Usá fuego bajo a medio: la clave es caramelizar, no quemar.
- Podés reemplazar el aceite de girasol por aceite de maíz o mezcla suave. Evitá el de oliva fuerte para no tapar sabores.
- Si querés una textura más ligera, agregá una cucharada de agua tibia al final.
- Guardá en heladera en frasco hermético y consumí en 2 a 3 días.
- Probá estas mayonesas con carnes asadas, hamburguesas, papas fritas o sandwiches.
- Si te gusta el picante, podés agregar una pizca de ají molido o paprika.
Esta receta transforma una simple mayonesa en algo totalmente distinto y memorable. El toque de ajo y cebolla caramelizados le da una profundidad de sabor única que vale la pena probar. Una opción fácil, casera y con un resultado que realmente sorprende.