Hay recetas simples que sorprenden desde el primer bocado, y esta cebolla marinada sin vinagre es una de ellas. Tiene un sabor intenso, fresco, apenas ácido y con un toque especiado que la convierte en el acompañamiento ideal para un buen asado argentino, un choripán o incluso para comer arriba de una tostada calentita.
Lo mejor de todo es que no lleva vinagre. Mucha gente evita usarlo porque le resulta muy fuerte o pesado, pero esta versión logra un sabor profundo y equilibrado gracias a ingredientes naturales que potencian la cebolla sin taparla.
La combinación del sorrel o acedera, el sumac y el aceite logra una marinada distinta, con un gusto más suave y mucho más aromático. Una vez que la pruebes, probablemente empieces a prepararla para cada juntada.
Ingredientes
- 600 gramos de cebolla (puede ser blanca o morada)
- 2 cucharaditas de sal fina
- 1/3 de un atado de perejil fresco
- 10 hojas de acedera (también conocida como vinagrera o lengua de vaca)
- 1 cucharada sopera colmada de sumac
- Pimienta negra recién molida a gusto
- 2 cucharaditas de azúcar
- 1 cucharadita extra de sal
- 2 cucharadas de aceite de girasol refinado o aceite neutro
Cómo preparar la cebolla marinada
1. Preparar la cebolla
Pelá las cebollas y retirales también la primera capa exterior, incluso si parece estar bien. Esa capa suele quedar dura y con textura desagradable después del marinado.
Cortalas en rodajas finas. Lo ideal es que queden en aros, aunque también podés hacer medias lunas si preferís.
Poné toda la cebolla en un bowl grande.
2. Sacarle el amargor
Agregá las dos cucharaditas de sal y mezclá suavemente con las manos, sin aplastar demasiado la cebolla.
Dejala reposar unos 15 minutos. Durante ese tiempo la cebolla va a largar líquido y se va a volver más tierna y flexible.
Después enjuagala varias veces con agua fría para quitar el exceso de sal y el amargor natural. Escurrila bien.
Este paso cambia totalmente el resultado final, porque deja una cebolla mucho más suave y agradable.
3. Agregar las hierbas y especias
Picá finamente el perejil y sumalo al bowl.
Después picá bien chiquitas las hojas de acedera. Este ingrediente aporta una acidez natural muy especial y ayuda a marinar la cebolla sin necesidad de usar vinagre ni limón.
Incorporá también:
- El sumac
- La pimienta negra
- El azúcar
- La cucharadita extra de sal
4. El toque que une todos los sabores
Agregá las dos cucharadas de aceite de girasol.
El aceite no está para dar sabor fuerte, sino para ayudar a integrar todos los ingredientes y potenciar las especias. También le da una textura mucho más agradable a la cebolla.
Mezclá todo muy bien hasta que los condimentos se distribuyan de forma pareja.
5. Tiempo de reposo
Tapá el bowl y dejá reposar la preparación al menos 30 minutos en la heladera.
Con el paso del tiempo los sabores se vuelven más intensos y equilibrados. Incluso al día siguiente queda todavía más rica.
Una cebolla que combina con todo
Esta cebolla marinada queda increíble con:
- Asado
- Choripán
- Vacío o tira de asado
- Sandwiches
- Hamburguesas caseras
- Empanadas
- Papas al horno
- Picadas
También podés servirla arriba de una feta de pan casero tostado con un poco de queso crema o queso untable.
El resultado es una cebolla crocante, fresca, aromática y sin ese gusto fuerte que muchas veces queda después de comer cebolla cruda.
Consejos y recomendaciones
- Si no conseguís acedera, podés reemplazarla por unas gotas de limón, aunque el sabor cambia un poco.
- El sumac se consigue en dietéticas, casas de especias o mercados árabes. Vale la pena tenerlo porque combina muy bien con carnes y ensaladas.
- La cebolla morada queda especialmente buena para esta receta porque tiene un sabor más suave y un color muy atractivo.
- Guardala en un recipiente hermético en la heladera. Puede durar hasta 3 días perfectamente.
- Si querés un toque más intenso, podés agregar ají molido o unas hojitas de cilantro fresco.
Para una mejor comprensión de este contenido te invitamos a ver el siguiente video del canal ЕДА НА ОГНЕ:
Esta cebolla marinada sin vinagre demuestra que con pocos ingredientes se puede lograr algo espectacular. Es fresca, distinta y llena de sabor. Ideal para acompañar carnes, comidas caseras o simplemente para disfrutar sola con un buen pedazo de pan. Una receta simple que seguramente vas a querer repetir muchas veces.