Sopa inglesa o Zuppa inglese: una receta que te encantará.

Sopa inglesa o Zuppa inglese: una receta que te encantará.

La sopa inglesa es uno de esos postres clásicos que sorprenden por lo sencillo de su preparación y lo delicioso del resultado. Se arma en capas de vainillas húmedas, crema pastelera, mermelada y crema batida, logrando una combinación muy cremosa y llena de sabor.

Además, tiene una gran ventaja: se puede preparar con anticipación. De hecho, unas horas de reposo en la heladera ayudan a que las vainillas absorban los sabores y todas las capas se integren mucho mejor.

Ingredientes

Para la crema pastelera

  • 500 ml de leche
  • 4 yemas de huevo
  • 100 g de azúcar
  • 40 g de maicena
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

Para armar la sopa inglesa

  • 24 vainillas aproximadamente
  • 250 g de mermelada de frutilla o frutos rojos
  • 150 ml de leche
  • 400 ml de crema de leche
  • 3 cucharadas de azúcar impalpable
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 50 g de chocolate semiamargo rallado
  • Cerezas, cantidad necesaria para decorar

Preparación de la crema pastelera

Colocá los 500 ml de leche en una olla y calentala a fuego medio. Debe quedar bien caliente, pero no es necesario que llegue a hervir.

Mientras tanto, colocá las yemas en un bowl y agregá el azúcar y la maicena. Mezclá enérgicamente hasta conseguir una preparación uniforme y sin grumos.

Incorporá poco a poco una parte de la leche caliente mientras continuás mezclando. Este paso ayuda a igualar las temperaturas y evita que las yemas se cocinen de golpe.

Volcá nuevamente toda la preparación en la olla y cociná a fuego bajo, revolviendo constantemente. En pocos minutos comenzará a espesar.

Cuando tenga una consistencia cremosa, retirala del fuego y agregá la esencia de vainilla.

Pasá la crema pastelera a otro recipiente y cubrila inmediatamente con film en contacto directo con la superficie. Dejá enfriar completamente.

Preparación de la crema batida

Colocá la crema de leche bien fría en un bowl. Agregá el azúcar impalpable y la esencia de vainilla.

Batí hasta conseguir una crema firme y aireada que mantenga su forma. Evitá batirla demasiado, ya que podría comenzar a cortarse.

Reservala en la heladera mientras preparás el resto del postre.

Cómo armar la sopa inglesa

Elegí una fuente rectangular, preferentemente profunda, para poder formar varias capas.

Pasá cada vainilla rápidamente por la leche. La idea es humedecerlas ligeramente, no dejarlas completamente empapadas.

Formá una primera capa de vainillas cubriendo todo el fondo de la fuente.

Distribuí encima una capa generosa de crema pastelera y agregá pequeñas porciones de mermelada de frutilla o frutos rojos.

Colocá una segunda capa de vainillas humedecidas y repetí el procedimiento con más crema pastelera y mermelada.

Dependiendo del tamaño de la fuente, podés continuar formando capas hasta utilizar los ingredientes.

La cobertura final

Terminá el postre con una capa abundante de crema batida y alisá suavemente la superficie con una espátula o cuchara.

Distribuí por encima el chocolate semiamargo rallado y completá la decoración con algunas cerezas.

Llevá la fuente a la heladera durante al menos 4 horas antes de servir. Si podés dejarla reposar toda la noche, mucho mejor: las vainillas se vuelven más tiernas y absorben parte de la humedad y el sabor de las cremas.

Consejos y recomendaciones

  • Prepará la crema pastelera a fuego bajo y revolvé constantemente para evitar grumos o que se pegue al fondo de la olla.
  • Colocá el film directamente sobre la crema pastelera mientras se enfría para impedir que se forme una capa seca en la superficie.
  • No remojes demasiado las vainillas. Con un paso rápido por la leche es suficiente, ya que seguirán absorbiendo humedad durante el reposo.
  • Si la mermelada está demasiado espesa, podés mezclarla con una o dos cucharadas de agua para que resulte más fácil distribuirla.
  • Para obtener una crema batida firme, tanto la crema de leche como el recipiente deben estar bien fríos.
  • No batas excesivamente la crema de leche porque puede comenzar a transformarse en manteca.
  • El chocolate semiamargo es una excelente opción porque aporta un ligero amargor que equilibra el dulzor del postre.
  • También podés reemplazar la mermelada de frutilla por durazno, frambuesa o frutos rojos.
  • Si querés darle un toque diferente, podés incorporar pedacitos de fruta entre algunas de las capas.
  • Prepararla de un día para el otro suele mejorar su textura y facilita el corte de las porciones.
  • Conservá siempre la sopa inglesa tapada y refrigerada hasta el momento de servir.

 

La sopa inglesa casera es un postre rendidor, cremoso y muy fácil de preparar. Con ingredientes sencillos y unas horas de frío se consigue una fuente abundante, ideal para compartir después de una comida familiar o en una ocasión especial.

Deja un comentario