¡Yogur de avena! ¡Prepara yogur casero rico en probióticos con solo 2 ingredientes!

¡Yogur de avena! ¡Prepara yogur casero rico en probióticos con solo 2 ingredientes!

El yogur de avena es una excelente alternativa vegetal para quienes buscan una opción más liviana, económica o sin lácteos tradicionales. Prepararlo en casa permite controlar los ingredientes, evitar conservantes y lograr una textura cremosa ideal para desayunos, meriendas o recetas saludables. Con unos pocos pasos simples y algo de paciencia, se puede obtener un yogur natural nutritivo y rendidor.


Ingredientes

  • 1 taza de avena arrollada (común, la que se consigue en cualquier supermercado)

  • Agua suficiente para remojar y procesar

  • Jugo de 1 limón

  • 200 g de yogur natural sin sabor (puede ser común o firme, sirve como fermento)


Preparación paso a paso

1. Remojar la avena

Colocar la avena en un recipiente y cubrirla con abundante agua.
Dejar en remojo durante 24 horas.
Si la avena absorbe el agua, agregar un poco más para que siempre quede cubierta.

Este paso ayuda a ablandarla, mejorar la digestión y facilitar el proceso posterior.


2. Procesar la avena

Luego del remojo, colocar la avena con parte del agua en una licuadora o procesadora.
Licuar hasta obtener una mezcla bien homogénea.


3. Colar la mezcla

Pasar el licuado por un colador fino, tela para leches vegetales o lienzo limpio.
Separar el líquido de la pulpa.

El líquido obtenido será la base del yogur.


4. Cocinar la base

Llevar el líquido a una olla y cocinar a fuego medio, revolviendo constantemente para evitar que se pegue.

Cocinar hasta que espese ligeramente y tome consistencia cremosa.


5. Agregar el limón

Retirar del fuego y agregar el jugo de un limón.
Mezclar bien.

El limón ayuda a ajustar la acidez y favorece la textura.


6. Colar nuevamente

Si se formaron pequeños grumos, colar otra vez la preparación para lograr una textura más suave.


7. Incorporar el yogur natural

Cuando la mezcla esté tibia (no caliente), agregar los 200 g de yogur natural sin sabor.

Mezclar bien hasta integrar.

Dejar reposar tapado entre 8 y 12 horas en un lugar templado para que fermente suavemente.

Luego llevar a la heladera al menos 3 horas antes de consumir.

Y listo: ya tienes yogur de avena casero.


Consejos y recomendaciones

  • Si lo quieres más espeso, cocinar unos minutos extra la base.

  • Para una versión totalmente vegetal, usar yogur vegetal como iniciador.

  • Se puede endulzar después con miel, azúcar, stevia o frutas.

  • Guardar siempre en la heladera y consumir dentro de 4–5 días.

  • La pulpa sobrante de la avena no se tira: sirve para galletas, panes o licuados.

Para una mejor comprensión de este contenido te invitamos a ver el siguiente video del canal Genuss im Glas :

 

 

El yogur de avena casero es una alternativa simple, económica y saludable que cualquiera puede preparar en casa. Con pocos ingredientes y un poco de tiempo, se obtiene un producto natural, versátil y perfecto para incorporar a la alimentación diaria.

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