Los recipientes plásticos son aliados indispensables en la cocina: económicos, livianos y prácticos para guardar o congelar comida. Sin embargo, con el uso diario suelen mancharse, sobre todo cuando almacenamos salsa de tomate, guisos o preparaciones con grasa. Aunque a simple vista parezca imposible devolverles su color original, existe un truco simple, rápido y efectivo para renovarlos sin gastar de más ni generar residuos.
¿Por qué se manchan los recipientes plásticos?
Las manchas amarillas suelen aparecer por la exposición al calor, la luz solar o el contacto prolongado con aceites y grasas. Las manchas rojizas o anaranjadas, en cambio, son típicas de salsas a base de tomate y especias. La buena noticia es que muchas de estas marcas no están incrustadas, sino adheridas a la superficie.
El truco rápido para eliminar manchas
Vas a necesitar:
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Detergente para platos
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Servilletas o papel de cocina
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Agua muy caliente
Paso a paso:
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Llená el recipiente con agua bien caliente (no hirviendo si el plástico es fino).
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Agregá 3 o 4 gotas de detergente para platos.
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Incorporá papel absorbente, roto con la mano, hasta ocupar buena parte del interior (sin compactarlo).
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Cerrá bien con la tapa.
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Agitá con fuerza durante 30 a 40 segundos. El papel, junto con el detergente, arrastra la grasa y los pigmentos.
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Abrí y revisá: si la mancha persiste, repetí el proceso con papel y detergente nuevos.
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Enjuagá con agua fría y dejá secar.
Consejos y recomendaciones
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Repetí el procedimiento más de una vez si la mancha es antigua.
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Evitá usar esponjas abrasivas: rayan el plástico y hacen que se manche más rápido después.
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Lavá los recipientes apenas los vaciás, especialmente si tuvieron salsa o grasa.
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No los dejes al sol para secar: el calor acelera el amarillamiento.
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Si el plástico está muy viejo, este método mejora notablemente el aspecto, aunque puede no devolverlo al 100 %.
Con un método sencillo y materiales que ya tenés en casa, es posible prolongar la vida útil de los recipientes plásticos, ahorrar dinero y reducir desperdicios. A veces, un pequeño truco hace una gran diferencia en la cocina.