Posibles causas de la flema persistente y qué hacer para aliviarla.

Posibles causas de la flema persistente y qué hacer para aliviarla.

Muchas personas, especialmente después de los 60 años, conviven durante meses o incluso años con una sensación constante de flema pegajosa en la garganta. Se aclaran la voz al despertar, carraspean durante el día y sienten que, por más que tosan o beban líquidos, siempre queda algo ahí. Lo importante es entender que esa flema no aparece por casualidad ni simplemente por la edad. En la mayoría de los casos, es una señal de que algo específico en el organismo necesita atención.

La mucosidad, en realidad, no es enemiga del cuerpo. Cumple una función protectora: recubre las vías respiratorias y atrapa polvo, bacterias, virus y partículas. En condiciones normales, pequeños cilios microscópicos empujan esa mucosidad hacia la garganta para que sea tragada sin que lo notemos. El problema surge cuando el cuerpo produce demasiada o cuando se vuelve demasiado espesa, generando esa sensación molesta de acumulación.

A continuación, se explican las causas más frecuentes que pueden provocar flema persistente.


1. Reflujo laringofaríngeo (reflujo silencioso)

Esta es una de las causas más comunes y menos reconocidas. A diferencia del reflujo típico, no siempre produce ardor en el pecho. En cambio, los vapores ácidos del estómago ascienden y llegan a la garganta, irritando los tejidos.

Como mecanismo de defensa, el organismo produce una mucosidad más espesa para proteger la zona. Por eso aparecen síntomas como:

  • Necesidad constante de aclarar la garganta

  • Voz ronca al despertar

  • Tos seca persistente

  • Sensación de algo atorado

  • Mal sabor por la mañana

Cuando el reflujo se controla con cambios en hábitos y alimentación, la flema suele disminuir notablemente.


2. Bronquitis crónica o EPOC

En personas que fuman o fumaron durante años, la inflamación permanente de las vías respiratorias puede hacer que las glándulas produzcan más mucosidad de lo normal.

En estos casos, la flema suele:

  • Provenir del pecho profundo

  • Ser más abundante por la mañana

  • Tener color amarillento o verdoso

  • Acompañarse de falta de aire

Aquí es fundamental una evaluación médica y tratamiento adecuado, ya que el diagnóstico temprano mejora mucho la calidad de vida.


3. Goteo postnasal crónico

Es como tener una pequeña filtración constante desde la parte posterior de la nariz hacia la garganta. Puede ocurrir incluso sin congestión nasal evidente.

Las causas frecuentes incluyen:

  • Alergias domésticas (ácaros, polvo, pelo de mascotas)

  • Rinitis por cambios de temperatura o irritantes

  • Sinusitis prolongada

Este goteo continuo irrita la garganta y genera la sensación constante de mucosidad.


4. Deshidratación crónica

La mucosidad está compuesta en gran parte por agua. Cuando el cuerpo recibe pocos líquidos, se vuelve más espesa y difícil de eliminar.

Esto es muy común en adultos mayores porque:

  • Disminuye la sensación de sed

  • Algunos medicamentos eliminan líquidos

  • Se reduce el consumo de agua por miedo a levantarse al baño

Además, el aire seco por calefacción o aire acondicionado también empeora el problema.


5. Medicamentos de uso frecuente

Algunos fármacos pueden provocar tos o alterar la consistencia de la mucosidad.

Entre ellos:

  • Ciertos medicamentos para la presión arterial

  • Antihistamínicos que resecan las mucosas

Nunca se deben suspender por cuenta propia, pero sí consultar al médico sobre posibles alternativas si la flema comenzó tras iniciar un tratamiento.


Método práctico para ayudar a reducir la flema

Hidratación inteligente

Beber entre 1.5 y 2 litros de líquidos diarios ayuda a mantener la mucosidad fluida. Las bebidas tibias suelen ser más efectivas que las frías.

Opciones útiles:

  • Agua tibia con limón

  • Infusiones suaves

  • Caldos

  • Té de jengibre, manzanilla o menta


Controlar la humedad del ambiente

Mantener una humedad aproximada del 40–50 % puede mejorar notablemente la respiración nocturna.

Si no hay humidificador, pueden ayudar:

  • Duchas de vapor

  • Inhalaciones de vapor con cuidado

  • Mantener textiles húmedos en la habitación


Técnicas naturales de limpieza

Gárgaras con agua tibia y sal
Ayudan a disminuir la inflamación y movilizar mucosidad.

Miel natural
Puede suavizar la garganta y reducir la irritación nocturna.

Lavados nasales con solución salina
Especialmente útiles si existe goteo postnasal.


Medidas si hay sospecha de reflujo

  • No comer durante las 3 horas previas a dormir

  • Elevar ligeramente la cabecera de la cama

  • Reducir frituras, grasas, café, chocolate, alcohol y bebidas gaseosas


Consejos y recomendaciones importantes

  • Observe el color de la orina: si es oscura, probablemente necesita más hidratación.

  • Mantenga la casa ventilada y reduzca el polvo acumulado.

  • Evite fumar y la exposición al humo.

  • Consulte al médico si la flema dura más de un mes, contiene sangre, se acompaña de fiebre o dificultad respiratoria.

  • No use jarabes o medicamentos de forma prolongada sin evaluación profesional.

  • Lleve un registro de cuándo empeora la flema (mañana, noche, después de comer, al acostarse). Esto ayuda mucho al diagnóstico.

La flema persistente no suele ser simplemente “parte de la edad”. En la mayoría de los casos es una señal del cuerpo que apunta a una causa concreta, como reflujo, deshidratación, goteo nasal o problemas respiratorios. Identificar el origen y aplicar cambios simples y constantes puede marcar una gran diferencia y devolver la sensación de garganta limpia y bienestar diario.

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