El Ossobuco a la Milanesa es uno de los platos más representativos de la gastronomía de Lombardía, en Italia. Su origen se remonta a la Edad Media y, con el paso de los siglos, se convirtió en una de las recetas más queridas de la ciudad de Milán. El famoso gastrónomo Pellegrino Artusi la incluyó en su manual culinario del siglo XIX, consolidando su prestigio como un plato de la alta tradición italiana.
Se trata de un estofado de jarrete de ternera cocido lentamente en una salsa espesa y aromática, acompañado de la tradicional gremolata, una mezcla fresca de perejil, ralladura de limón y ajo. Es un plato reconfortante, ideal para servir como plato principal en almuerzos o cenas especiales.
Ingredientes principales
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2 jarretes de ternera
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1 zanahoria
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½ cebolla dorada
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1 tallo de apio
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1 cucharada de pasta de tomate
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70 ml de vino blanco seco
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30 g de manteca
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Caldo de carne, cantidad necesaria
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Aceite de oliva extra virgen
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Harina, cantidad necesaria
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Sal y pimienta al gusto
Para la gremolata:
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1 ramo de perejil fresco
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½ limón (su ralladura)
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1 diente de ajo
Preparación paso a paso
1. Preparar la carne
Haz pequeños cortes en los bordes de los jarretes para evitar que se deformen al cocinarse. Luego pásalos por harina y sacude el exceso.
2. Sofrito de verduras
Pica la cebolla, la zanahoria y el apio. Rehógalos en una sartén amplia con un poco de aceite de oliva y manteca hasta que queden tiernos y fragantes.
3. Dorar la carne
Agrega los jarretes en la misma sartén sin superponerlos. Dóralos a fuego fuerte unos minutos por cada lado.
4. Deglasar con vino
Vierte el vino blanco y deja que se evapore el alcohol por completo. Esto dará profundidad de sabor a la salsa.
5. Cocción lenta
Agrega la pasta de tomate y mezcla bien. Incorpora un par de cucharones de caldo caliente, salpimenta y tapa la sartén. Cocina a fuego muy bajo durante aproximadamente 1 hora y media, añadiendo más caldo si es necesario, hasta que la carne esté tierna y jugosa.
6. Preparar la gremolata
Mientras tanto, mezcla el perejil finamente picado con la ralladura de limón y el ajo triturado. Esta mezcla se añadirá al final para aportar frescura y aroma.
7. Servir
Sirve los jarretes con su salsa espesa y espolvorea por encima la gremolata justo antes de llevar a la mesa.
Consejos y recomendaciones
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Carne adecuada: el ossobuco tradicional se hace con ternera, pero también puedes probar con jarrete de novillo o incluso pavo si buscas una versión más ligera.
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Cocción lenta: este plato se beneficia de una cocción larga y suave. Usa olla de hierro o de fondo grueso para que los sabores se concentren.
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Acompañamiento ideal: se suele servir con risotto alla milanese (con azafrán), puré de papas o una polenta cremosa, que absorben perfectamente la salsa.
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Variaciones: si prefieres una versión más simple, puedes omitir la pasta de tomate y preparar una salsa blanca solo con vino y caldo.
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Toque final: no olvides la gremolata, que aporta frescura y contrasta con la intensidad del estofado.