Aunque muchas veces se los confunde con cupcakes, los muffins tienen una textura más densa pero húmeda, sin tanta decoración ni cobertura. Son ideales para desayunos, meriendas o para acompañar un café o mate. Surgieron en Inglaterra y luego se popularizaron en Estados Unidos, donde se convirtieron en una receta básica de panadería casera. Nos hemos ayudado con el siguiente video:
En Argentina, los muffins ganaron su lugar por ser prácticos, económicos y fáciles de hacer, perfectos para mandar en la vianda o llevar a una reunión.
Ingredientes básicos:
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2 huevos
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Una pizca de sal
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8 g de azúcar vainillado o unas gotas de esencia de vainilla
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150 g de azúcar
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80 g de aceite neutro (girasol, maíz o coco suave)
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180 g de leche
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240 g de harina 0000
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8 g de polvo de hornear
Para la mezcla marmolada:
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20 g de cacao amargo
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3 cucharadas de leche adicional
Opcional para topping:
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Chocolate para untar, chips de chocolate, azúcar impalpable o glasé simple
Preparación:
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En un bol grande, batí los huevos con la pizca de sal, el azúcar y la esencia de vainilla.
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Sumá el aceite y la leche, mezclando bien.
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Incorporá la harina y el polvo de hornear tamizados. Mezclá con movimientos envolventes.
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Separá la mezcla en dos. A una mitad agregale el cacao y un poco más de leche para compensar.
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Rellená moldes para muffins con ambas mezclas, alternando cucharadas si querés efecto marmolado.
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Llevá al horno precalentado a 180 ºC por 20 minutos o hasta que al pinchar salgan secos.
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Dejálos enfriar sobre rejilla. Podés decorarlos con chocolate, glasé o dejar así nomás.
Consejos útiles:
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No batas demasiado después de agregar la harina para que no queden duros.
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Usá cápsulas de papel para facilitar el desmolde y presentación.
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Si tenés restos de yogur o banana madura, podés usarlos para dar más humedad.
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Guardalos en un tupper cerrado y se mantienen perfectos hasta 3 días.
Variantes para probar:
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Muffins de limón: reemplazá parte de la leche por jugo de limón y sumá ralladura.
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Muffins integrales: usá mitad harina común y mitad integral.
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Muffins sin azúcar: reemplazá por edulcorante apto para horno o puré de frutas.
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Rellenos: podés poner un corazón de dulce de leche, mermelada o crema de avellanas.
Ideal para:
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Llenar la lata del desayuno o merienda de la semana.
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Sorprender en reuniones sin pasar horas cocinando.
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Cocinar con chicos: fácil, sin batidora ni técnicas raras.
Conclusión
Los muffins caseros son una receta versátil, rápida y siempre rendidora. Con un par de ingredientes y un poco de creatividad, podés tener una docena de porciones dulces listas para compartir o guardar. No necesitás ser repostero para que te salgan esponjosos, húmedos y con ese sabor que solo lo casero puede lograr