Si estás buscando una receta fácil y rápida para preparar algo delicioso para acompañar el café o el té, estas galletas de vainilla y manteca son perfectas. Son suaves, con un toque de dulzura y un sabor irresistible que combina a la perfección con una bebida caliente. Lo mejor es que solo necesitás unos pocos ingredientes y unos minutos para tenerlas listas. Nos hemos ayudado de la información con el siguiente video:
Ingredientes
Para esta receta vas a necesitar:
- 108 g de agua
- 108 g de leche (podés usar leche entera para un sabor más cremoso o leche vegetal para una versión sin lactosa)
- 87 g de manteca (a temperatura ambiente para facilitar la mezcla)
- 10 g de azúcar de vainilla (si no tenés, podés mezclar azúcar normal con esencia de vainilla)
- Una pizca de sal (realza el sabor de las galletas)
- 130 g de harina (preferentemente harina 000 para una textura más ligera)
- 3 huevos (a temperatura ambiente para que se integren mejor)
- 5 g de azúcar (para espolvorear)
Opcionales:
- 5 g de ralladura de limón o naranja (para un toque de frescura)
- 1 cucharadita de esencia de almendra (para un sabor extra)
Preparación paso a paso
- Preparación de la mezcla base:
- En una cacerola, mezclá el agua y la leche.
- Llevá la mezcla a fuego medio y añadí la manteca.
- Revolvé hasta que la manteca se derrita por completo.
- Incorporación de la harina:
- Añadí el azúcar de vainilla y la pizca de sal.
- Cuando la mezcla hierva, agregá la harina de una vez.
- Revolvé rápidamente hasta que la mezcla quede homogénea y se despegue de los bordes.
- Retirá del fuego y dejá enfriar durante 5 minutos.
- Incorporación de los huevos:
- Añadí los huevos de a uno, batiendo bien después de cada adición.
- La mezcla debe quedar suave y cremosa.
- Si la mezcla está muy espesa, podés agregar una cucharada de leche para ajustar la textura.
- Formado y cocción:
- Colocá la mezcla en una manga pastelera.
- Formá las galletas sobre una bandeja forrada con papel manteca.
- Cociná en aceite caliente a fuego bajo durante 3 a 5 minutos hasta que estén doradas.
- Escurrí sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Decoración:
- Espolvoreá las galletas con el azúcar.
- Si querés un toque diferente, podés espolvorear con azúcar glas o canela.
- Dejá enfriar antes de servir.
Consejos y recomendaciones
- Temperatura del aceite: Es importante mantener el aceite a una temperatura baja para que las galletas se cocinen de manera uniforme y no se quemen.
- Textura perfecta: Si la mezcla queda demasiado líquida, añadí un poco más de harina hasta que tenga una consistencia cremosa pero firme.
- Sabor adicional: Podés añadir un poco de ralladura de limón o naranja a la mezcla para darle un toque cítrico.
- Evitar que las galletas se humedezcan: Si las galletas pierden textura, podés calentarlas unos minutos en el horno para devolverles el toque crujiente.
- Conservación: Conservá las galletas en un recipiente hermético a temperatura ambiente por hasta 3 días.
- Almacenamiento prolongado: Si querés conservarlas por más tiempo, podés congelarlas en una bolsa hermética y calentarlas directamente en el horno antes de servir.
- Evitar que se quiebren: No manipules demasiado la mezcla para que las galletas mantengan su textura ligera.
- Variante de chocolate: Si querés una versión de chocolate, podés añadir 20 g de cacao en polvo a la mezcla y espolvorear con azúcar glas o chips de chocolate antes de hornear.
Conclusión
Estas galletas de vainilla y manteca son perfectas para cualquier momento del día. Su preparación es rápida y sencilla, y el resultado es una combinación de suavidad y dulzura que encanta a todos. Si querés experimentar, podés probar diferentes sabores agregando cacao, almendra o ralladura de cítricos. ¡Probá esta receta y sorprendé a tu familia con algo delicioso y casero!