Esa sensación constante de tener algo atascado en la garganta, como una flema que no desaparece, la necesidad de carraspear antes de hablar o un “bulto” que no sube ni baja al tragar, es más común de lo que parece. Muchas personas reciben siempre el mismo consejo: beber más agua porque “están secos”.
Sin embargo, pasan los días, se toman litros de agua, infusiones calientes, jarabes… y el problema continúa o incluso empeora.
Entonces surge la pregunta: ¿por qué el agua no funciona en algunos casos?
La respuesta puede estar en un factor poco conocido: la pepsina.
Qué es la pepsina y por qué puede afectar tu garganta
La pepsina es una enzima digestiva cuya función normal es descomponer proteínas dentro del estómago. Allí cumple su papel sin causar problemas.
El inconveniente aparece cuando, debido al reflujo, pequeñas cantidades de contenido gástrico ascienden hacia el esófago y la garganta. No siempre se trata del típico ácido que produce ardor. En muchos casos, puede subir como una especie de “niebla” microscópica que no se siente como quemazón.
Esa niebla puede depositar pepsina en la garganta, donde queda adherida a la mucosa.
Por qué beber agua no elimina esa sensación
Aquí está el punto clave.
La pepsina es una proteína pegajosa que se fija a los tejidos y no se disuelve fácilmente con agua. Es como intentar quitar grasa del motor solo con agua: se desliza, pero no limpia.
Por eso alguien puede beber mucho líquido y aun así seguir sintiendo:
-
carraspera frecuente
-
sensación de flema persistente
-
irritación en la garganta
-
necesidad constante de aclarar la voz
El verdadero problema: la pepsina puede reactivarse
Aunque la pepsina esté depositada en la garganta, puede permanecer inactiva… hasta que entra en contacto con ácido.
Esto puede ocurrir al consumir:
-
cítricos
-
tomate
-
bebidas gaseosas
-
comidas muy ácidas
-
alimentos muy picantes
Cuando esto sucede, la pepsina vuelve a activarse y empieza a irritar los tejidos de la garganta. El cuerpo, para protegerse, genera mucosidad y sensación de inflamación.
Es decir: esa “flema” puede ser en realidad una respuesta defensiva del organismo.
Un ejemplo frecuente
Imaginemos a Roberto, de 63 años. Llevaba meses bebiendo agua constantemente porque sentía algo atorado en la garganta. Probó antibióticos, jarabes y remedios sin resultado.
Estaba preocupado incluso por enfermedades graves.
Tras una evaluación médica, no se encontró tumor ni infección, pero sí signos de irritación crónica compatibles con reflujo silencioso. El exceso de agua no resolvía el problema porque la causa real era el reflujo y la presencia de pepsina en la garganta.
Estrategias que suelen recomendarse para este tipo de molestias
Importante: si existen síntomas como dificultad real para tragar, dolor intenso, pérdida de peso inexplicable, sangre, bulto en el cuello o ronquera persistente durante semanas, se debe acudir al médico de inmediato.
Si no hay señales de alarma, algunos enfoques suelen considerarse:
1. Neutralizar la acidez en la garganta
La pepsina pierde actividad en ambientes alcalinos. Algunas personas utilizan enjuagues alcalinos suaves (como soluciones con bicarbonato diluido) para hacer gárgaras breves y luego escupir.
Siempre debe hacerse con moderación y consultar previamente si existen enfermedades renales, hipertensión o dietas con restricción de sodio.
2. Reducir el reflujo tras las comidas
Existen productos con alginatos que forman una barrera física sobre el contenido del estómago, ayudando a limitar el ascenso del reflujo.
Suelen tomarse después de comer según indicación profesional.
3. Identificar alimentos desencadenantes
Una estrategia común es evitar durante 2-3 semanas:
-
cítricos
-
tomate
-
café
-
chocolate
-
picantes
Luego se reintroducen gradualmente para ver cuáles provocan síntomas.
Consejos prácticos para proteger la garganta
-
Evita acostarte inmediatamente después de cenar
-
Cena al menos 2-3 horas antes de dormir
-
Mantén la cabecera de la cama ligeramente elevada
-
Reduce comidas muy grasas por la noche
-
Mastica despacio y evita cenas abundantes
-
Mantén un peso saludable
-
No fuerces la voz si sientes irritación
Recomendaciones importantes
-
No te automediques con antibióticos para la carraspera crónica
-
Si la molestia dura más de varias semanas, consulta con un especialista
-
Evita beber líquidos en exceso justo antes de dormir
-
Observa si los síntomas empeoran tras ciertos alimentos
-
Lleva un registro de lo que comes y cómo te sientes
La sensación persistente de flema en la garganta no siempre se debe a sequedad o moco común. En algunos casos, puede estar relacionada con reflujo y la presencia de pepsina que irrita los tejidos. Entender la causa real permite tomar medidas más adecuadas, reducir la irritación y mejorar la calidad de vida con estrategias simples y supervisión médica cuando sea necesario.