Dejé el azúcar añadido y estos son los alimentos que sigo consumiendo a diario.

Dejé el azúcar añadido y estos son los alimentos que sigo consumiendo a diario.

Si estás buscando una alternativa dulce, saludable y sin azúcar refinada, esta receta es ideal. Es fácil de preparar, no necesita horno y combina ingredientes naturales que aportan energía, sabor y saciedad. Perfecta para tener siempre a mano y evitar caer en tentaciones poco saludables.


Ingredientes

  • 1 taza de avena arrollada (100 g)
  • 1 taza de maní tostado sin sal (120 g)
  • 1/2 taza de dátiles sin carozo (80 g)
  • 2 cucharadas de mantequilla de maní
  • 2/3 taza de dátiles adicionales (100 g)
  • 3 cucharadas de miel (en lugar de jarabe poco común)
  • 1 cucharadita de aceite de coco
  • 120 g de chocolate amargo sin azúcar

Preparación paso a paso

  1. Procesar los ingredientes secos
    Colocá la avena y el maní en una procesadora. Triturá hasta obtener una mezcla con textura gruesa, no demasiado fina.
  2. Incorporar los dátiles
    Agregá los dátiles y procesá nuevamente hasta que la mezcla se vuelva más pegajosa y uniforme.
  3. Sumar los ingredientes húmedos
    Añadí la mantequilla de maní, la miel y el aceite de coco. Mezclá bien hasta lograr una masa compacta.
  4. Formar la base
    Colocá la mezcla en un molde pequeño (puede ser de silicona o con papel manteca). Presioná bien para que quede firme y pareja.
  5. Refrigerar
    Llevá al freezer o heladera mientras preparás la cobertura.
  6. Derretir el chocolate
    Derretí el chocolate amargo a baño maría o en microondas en intervalos cortos.
  7. Cubrir la preparación
    Volcá el chocolate derretido sobre la base y distribuí de manera uniforme.
  8. Enfriar nuevamente
    Llevá a la heladera durante unos 40 minutos o hasta que el chocolate esté firme.
  9. Cortar y disfrutar
    Retirá del molde y cortá en cuadrados o barritas.

Consejos y recomendaciones

  • Usá dátiles blandos: si están secos, podés hidratarlos en agua tibia unos minutos.
  • Guardá las barritas en la heladera para que mantengan su textura firme.
  • Podés agregar semillas (chía, lino o sésamo) para sumar nutrientes.
  • Si querés un toque extra de sabor, añadí una pizca de cacao amargo o canela.
  • Elegí chocolate con alto porcentaje de cacao (70% o más) para una opción más saludable.

 

Esta receta demuestra que se puede disfrutar de algo dulce sin recurrir al azúcar refinada. Es práctica, nutritiva y perfecta para incorporar como snack diario sin culpa.

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