Cuando el jengibre está barato, mi madre hace esto de inmediato: ¡se mantiene fresco todo el año!

Cuando el jengibre está barato, mi madre hace esto de inmediato: ¡se mantiene fresco todo el año!

Cada vez que el jengibre baja de precio, muchas personas aprovechan para comprar más cantidad. Sin embargo, si no se conserva correctamente, puede secarse, brotar o perder su aroma en pocos días. Esto le ocurrió muchas veces a mi madre: guardaba el jengibre en el refrigerador y, cuando iba a usarlo, ya estaba seco o estropeado.

Después de probar distintos métodos, descubrimos tres formas simples, prácticas y muy efectivas para conservar el jengibre durante meses, manteniendo su sabor, aroma y propiedades. A continuación, te explico cada una paso a paso.


Preparación básica antes de conservar el jengibre

Antes de aplicar cualquiera de los métodos, es fundamental:

  • Lavar bien el jengibre para eliminar restos de tierra.

  • Dejarlo secar completamente al aire hasta que esté totalmente seco al tacto.

Este paso es clave para evitar humedad, moho o deterioro durante el almacenamiento.


Método 1: Jengibre triturado y congelado en porciones

Este método es ideal para quienes usan jengibre con frecuencia en la cocina o en infusiones.

  1. Corta el jengibre en trozos medianos (no muy pequeños).

  2. Colócalos en la licuadora.

  3. Tritura ligeramente, sin convertirlo en puré. Debe quedar algo grueso.

  4. Coloca el jengibre triturado en una cubetera, llenando cada espacio.

  5. Lleva la cubetera al congelador.

  6. Una vez congelado, pasa los cubos a una bolsa hermética.

Ventajas

  • Cada cubo equivale a una porción.

  • No necesitas descongelar.

  • No ensucias cuchillos ni tablas.

  • Ahorra tiempo y dinero.


Método 2: Jengibre entero congelado en frasco

Perfecto para quienes buscan rapidez y cero preparación.

  1. Asegúrate de que el jengibre esté completamente seco.

  2. Coloca las raíces enteras (sin pelar ni cortar) en un frasco de vidrio grande.

  3. No lo presiones demasiado.

  4. Cierra bien el frasco y llévalo al congelador.

Cómo usarlo

  • Saca el jengibre del freezer.

  • Ralla o corta la cantidad que necesites directamente.

  • Vuelve a guardar el frasco.

Beneficios

  • No se seca ni se enmohece.

  • No absorbe olores.

  • Se ralla fácilmente estando congelado.

  • Conserva su sabor picante y aroma natural.


Método 3: Jengibre en polvo casero (para larga duración)

Este método completa el proceso y es ideal para té, bebidas calientes y condimentos.

  1. Usa el jengibre triturado restante del primer método.

  2. Extiéndelo en una capa fina sobre papel manteca.

  3. Sécalo en una freidora de aire a 90 °C durante 25 a 30 minutos.

  4. A mitad del tiempo, remueve suavemente para un secado parejo.

  5. Una vez seco, deja enfriar completamente.

  6. Tritura hasta obtener un polvo fino.

  7. Guarda en un frasco de vidrio limpio y seco, bien cerrado.

  8. Conserva en el refrigerador.

Usos

  • Infusiones para el frío.

  • Condimento para comidas.

  • Preparaciones dulces o saladas.


Consejos y recomendaciones

  • Nunca guardes jengibre húmedo.

  • Usa recipientes de vidrio para evitar olores.

  • Etiqueta los frascos si preparas grandes cantidades.

  • El jengibre en polvo casero es más aromático que el comercial.

  • Congelar no altera el sabor ni las propiedades del jengibre.

 

Con solo estos tres métodos, puedes aprovechar el jengibre cuando está barato y conservarlo durante meses sin desperdiciar nada. Tendrás siempre jengibre listo para usar: en porciones, entero o en polvo, de forma práctica, económica y natural.

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