5 tipos de huevos que nunca deberías comprar. ¡Por muy baratos que sean!

5 tipos de huevos que nunca deberías comprar. ¡Por muy baratos que sean!

Los huevos son un alimento básico en la cocina argentina: se usan en tortillas, budines, empanadas, milanesas y hasta en postres. Pero no todos los huevos son iguales. Muchas veces, los más baratos pueden esconder problemas de calidad o sanidad que afectan tanto al sabor como a nuestra salud. En este artículo te contamos qué señales tenés que mirar antes de meter los huevos en el changuito. Nos hemos ayudado con el siguiente video:

 


¿Por qué es importante elegir bien?

Un huevo en mal estado puede transmitir bacterias como la salmonella, o directamente estar podrido y arruinar tu receta. Además, los huevos de mala calidad suelen venir de sistemas de producción intensivos donde las gallinas están mal alimentadas, lo que baja el valor nutricional del huevo.


Huevos que deberías evitar:

1. Huevos con manchas o puntos oscuros en la cáscara

  • Pueden ser restos de sangre o calcio mal distribuido.

  • Señal de mala alimentación de la gallina.

  • Algunas manchas son inofensivas, pero otras indican poca higiene en el criadero.

2. Huevos que hacen ruido al agitarlos

  • Si al moverlo sentís que algo se “mueve” adentro, no está fresco.

  • Puede estar medio incubado o deteriorado.

  • Evitá siempre los huevos “bailarines”.

3. Cáscara lisa, brillante o con aspecto de porcelana

  • Parece lindo, pero muchas veces indica que el huevo está viejo.

  • Un huevo fresco tiene textura opaca y rugosa.

4. Huevos rotos o rajados

  • Entrada directa de bacterias del exterior.

  • Aunque lo veas limpio, puede estar contaminado.

  • Ni lo elijas ni lo consumas.

5. Huevos con olor fuerte o desagradable

  • No hace falta abrirlo para saber que está en mal estado.

  • Si lo sentís raro al cocinarlo (como olor a pescado), tiralo.


Consejos para elegir buenos huevos:

  • Revisá que todos los huevos estén enteros y sin grietas.

  • La cáscara debe ser firme, opaca y sin manchas raras.

  • Preferí huevos orgánicos o de gallina libre: son más nutritivos y sabrosos.

  • Comprá huevos en lugares con buena rotación (mercados o granjas confiables).

  • Si están en caja, leé la fecha de vencimiento y la de postura si está disponible.


¿Cómo conservarlos bien en casa?

  • No los laves hasta el momento de usarlos (la cáscara tiene una capa protectora natural).

  • Guardalos en heladera, de preferencia en su caja o en la huevera con la parte más puntiaguda hacia abajo.

  • Usalos en un máximo de 3 semanas desde la compra.


¿Cuántos huevos podés comer?

  • Adulto sano: 3 a 5 por semana.

  • Niños y adolescentes: hasta 1 por día, según su dieta general.

  • Personas con colesterol elevado: consultar al médico, pero no siempre es necesario eliminarlos.


Conclusión:

Un buen huevo es mucho más que su precio. Fijarte en la cáscara, el olor, el color y la fecha puede ahorrarte un disgusto y cuidar tu salud. Aprender a elegir bien es una inversión en seguridad alimentaria y también en sabor.

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