¿Tenés POLENTA? Hacé más de 27 galletas sin TACC en minutos

¿Tenés POLENTA? Hacé más de 27 galletas sin TACC en minutos

Si buscás unas galletitas caseras fáciles, rendidoras y preparadas con ingredientes económicos, esta receta puede convertirse en una de tus favoritas. La combinación de maicena y polenta instantánea permite obtener unas galletitas tiernas, delicadas y con una textura que prácticamente se deshace en la boca.

Además, no llevan leche ni otros lácteos y, utilizando ingredientes certificados, pueden prepararse sin gluten. Con estas cantidades salen aproximadamente 25 a 30 galletitas, dependiendo del tamaño del cortante.

Ingredientes

Para unas 27 galletitas aproximadamente:

  • 1 huevo
  • 100 g de azúcar común
  • 80 ml de aceite de girasol
  • Ralladura de 1 naranja o limón
  • 50 g de polenta instantánea de cocción rápida
  • 4 g de polvo de hornear
  • 200 g aproximadamente de maicena, más una cantidad extra si fuera necesaria
  • Maicena adicional para estirar la masa

Importante: si las galletitas son para una persona con celiaquía, todos los ingredientes utilizados deben estar certificados Sin TACC, y también hay que evitar cualquier contaminación cruzada durante la preparación.

Paso 1: mezclar los ingredientes húmedos

Colocá el huevo en un recipiente y agregá el azúcar. Mezclá con un batidor de mano hasta integrar ambos ingredientes. No hace falta batir demasiado; simplemente buscamos que el azúcar y el huevo formen una preparación uniforme.

Incorporá los 80 ml de aceite de girasol y mezclá nuevamente. Al principio puede parecer que el aceite no se integra completamente, pero después de unos segundos de batido la preparación comenzará a verse más homogénea.

Agregá ralladura de naranja o limón a gusto. Recordá rallar únicamente la parte coloreada de la cáscara, evitando la zona blanca porque puede aportar un sabor amargo.

Paso 2: incorporar la polenta y la maicena

Agregá los 50 g de polenta instantánea. Es importante utilizar la variedad de cocción rápida que se consigue habitualmente en los supermercados argentinos.

No debe confundirse con la harina de maíz fina utilizada para otras preparaciones. La polenta instantánea tiene una molienda ligeramente más gruesa y le aporta una textura particular a estas galletitas.

Sumá el polvo de hornear y comenzá a incorporar la maicena.

Lo mejor es agregar primero unos 200 g de maicena y observar cómo responde la masa. Dependiendo del tamaño del huevo y de la absorción de los ingredientes, puede necesitar un poco más.

Agregá la maicena extra de a cucharadas hasta conseguir una masa suave, tierna y fácil de manipular, pero que no se pegue excesivamente en los dedos.

Es preferible comenzar con una masa ligeramente húmeda e ir corrigiéndola poco a poco. Si agregás demasiada maicena de una sola vez, las galletitas pueden terminar demasiado secas.

Paso 3: estirar y cortar las galletitas

Espolvoreá la mesada limpia con un poco de maicena y colocá encima la masa.

Amasá apenas unos segundos para comprobar que todos los ingredientes estén perfectamente integrados.

Con un palo de amasar, estirá la masa hasta dejarla de aproximadamente 2 a 3 mm de espesor. No conviene hacerla demasiado gruesa porque las galletitas aumentarán ligeramente su volumen durante la cocción.

Utilizá un cortante circular de aproximadamente 5 cm de diámetro. Si no tenés cortantes, un vaso pequeño también puede servir.

Pasá ligeramente el borde del cortante por maicena antes de cortar. Esto ayuda a evitar que la masa se quede pegada.

Juntá los recortes, volvé a estirarlos y continuá cortando hasta aprovechar toda la masa.

Paso 4: llevar las galletitas al freezer

Acomodá las galletitas sobre una placa para horno dejando un pequeño espacio entre ellas.

Podés utilizar papel manteca, una placa antiadherente o simplemente aceitar ligeramente la fuente.

Una vez acomodadas, llevalas al freezer durante aproximadamente 15 minutos.

Este paso es muy útil porque enfría y afirma la masa, ayudando a que las galletitas mantengan mejor su forma y no se expandan demasiado cuando entren al horno.

Mientras tanto, precalentá el horno a 180 °C.

Paso 5: hornear

Retirá las galletitas directamente del freezer y llevalas al horno precalentado.

Cocinalas a 180 °C durante aproximadamente 15 minutos. Dependiendo del horno, pueden necesitar algunos minutos adicionales, pero conviene no superar demasiado los 20 minutos.

No es necesario esperar a que estén muy doradas. Si se cocinan en exceso perderán parte de su textura tierna y quedarán más secas.

Cuando estén listas, retiralas del horno y dejá que se enfríen completamente sobre la placa antes de moverlas.

Mientras están calientes son bastante frágiles. Una vez frías adquieren mayor firmeza y pueden manipularse sin problemas.

¿Cuántas galletitas salen?

Con estas cantidades pueden obtenerse aproximadamente 27 galletitas de 5 cm de diámetro.

El rendimiento dependerá principalmente del grosor de la masa y del tamaño del cortante. Si hacés galletitas más pequeñas, naturalmente obtendrás una cantidad mayor.

El resultado son unas galletitas livianas, delicadas y con un agradable aroma cítrico, ideales para acompañar unos mates, un café o una merienda.

Consejos y recomendaciones

  1. Agregá la maicena gradualmente: la cantidad exacta puede variar según el tamaño del huevo y la humedad de la preparación.
  2. No amases demasiado: solamente trabajá la masa hasta conseguir una textura uniforme y manejable.
  3. No saltees el frío: esos 15 minutos en el freezer ayudan a conservar la forma de las galletitas.
  4. Controlá la cocción: retiralas cuando estén cocidas pero todavía claras para conseguir una textura más tierna.
  5. Probá otros sabores: podés utilizar ralladura de naranja, limón o mandarina, siempre evitando la parte blanca de la cáscara.

Conclusión

Estas galletitas de maicena y polenta son una alternativa económica, sencilla y muy rendidora. Con pocos ingredientes podés preparar más de 25 unidades, perfectas para tener listas para la merienda y disfrutar de algo dulce hecho en casa.

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