Un helado cremoso, sin cristales de hielo y que rinde muchísimo: así es esta receta de helado de fresa, que se bate en la batidora hasta duplicar su volumen y solo necesita unas horas en el congelador. Es ideal para los días de calor y para preparar en familia o incluso para vender.
Ingredientes (rinde de 4 a 5 litros)
- 1 litro de leche entera, bien fría.
- 1 caja de crema de leche (nata) de unos 200 g.
- 1 lata de leche condensada de 395 g.
- 1 sobre de jugo en polvo sabor fresa (o del sabor que prefieras).
- 1 cucharada de estabilizante neutro para helados, en polvo.
- 1 cucharada de postre, llena, de emulsionante para helados.
El estabilizante neutro ayuda a evitar los cristales de hielo y el emulsionante da cremosidad; ambos se consiguen en tiendas de repostería.
Preparación
- Pon en el bol de la batidora la leche bien fría, la crema de leche, la leche condensada, el jugo en polvo, el estabilizante y el emulsionante.
- Bate todo hasta que el volumen se duplique y la mezcla quede espesa y cremosa.
- Vierte el helado en recipientes, bandejas o tarros aptos para congelador, hasta llenarlos.
- Cubre con film plástico, pegado a la superficie, y lleva al congelador unas 4 horas.
- Sirve con una cuchara para helado, en copas o en conos.
Consejos
- Los ingredientes deben estar bien fríos para que la mezcla se airee mejor.
- Usa un bol grande: el volumen se duplica durante el batido.
- Si quieres otro sabor, cambia el jugo en polvo por uno de piña, limón o maracuyá, o usa polvo para helado de crema.
- Para servirlo, puedes agregarle una cobertura o un jarabe por encima.
- Si piensas venderlo, prepara varias tandas y guárdalo bien tapado en recipientes individuales o en bandejas amplias.
El resultado es un helado suave, ligero y muy cremoso que gusta tanto a niños como a adultos. El rendimiento exacto depende del aire que incorpores al batir, pero lo habitual es obtener entre 4 y 5 litros.