Una buena hamburguesa merece un buen pan. Y el pan de hamburguesa casero, tierno, esponjoso y con ese brillo dorado, es mucho más fácil de lo que imaginas. Con una masa enriquecida con leche, huevo y manteca, obtienes un pan suave que no se desarma con el jugo de la carne. Esta receta rinde 8 panes.
Ingredientes
- 500 g de harina de trigo 000
- 10 g de sal fina (2 cucharaditas)
- 40 g de azúcar
- 7 g de levadura seca instantánea
- 250 ml de leche tibia
- 1 huevo
- 60 g de manteca blanda
- Para pintar: 1 huevo batido con 1 cucharada de leche
- Semillas de sésamo (opcional)
Paso a paso
- Mezcla lo seco: en un bol grande, combina la harina, la sal, el azúcar y la levadura.
- Suma lo húmedo: agrega la leche tibia, el huevo y la manteca blanda. Mezcla hasta integrar.
- Amasa: trabaja la masa unos 10 minutos, hasta que esté lisa, elástica y apenas pegajosa.
- Primer levado: forma una bola, colócala en un bol aceitado, tapa y deja reposar 1 hora, hasta que duplique su tamaño.
- Divide y forma: desgasa la masa y divídela en 8 porciones de unos 95 g. Forma bolitas bien tensas y aplástalas ligeramente.
- Segundo levado: colócalas en una bandeja con papel para hornear, separadas, cubre y deja reposar 40 minutos. Precalienta el horno a 190 °C.
- Pinta y decora: pinta con el huevo batido con leche y espolvorea con sésamo.
- Hornea: 15 a 18 minutos, hasta que estén bien dorados.
- Enfría: déjalos sobre una rejilla y pinta con un poco de manteca derretida para que la corteza quede suave.
Consejos para que queden esponjosos
- No agregues de más harina: una masa un poco pegajosa da panes más tiernos.
- Respeta los tiempos de levado; en días fríos puede tardar más.
- Para panes parejos, pesa cada porción.
- Si no los usas ese mismo día, guárdalos en una bolsa cerrada y caliéntalos unos minutos antes de servir.
Cómo servirlos
Ábrelos por la mitad y tuéstalos apenas en una sartén con un poco de manteca. Después arma tu hamburguesa favorita. También sirven para sándwiches de milanesa, de pollo desmenuzado o de verduras grilladas. Se conservan 2 días a temperatura ambiente y hasta un mes en el congelador.