El pan árabe casero tiene algo mágico: se infla en la sartén como un globo y queda suave, flexible y listo para rellenar. Y lo mejor es que no necesitas horno: con una sartén y una masa sencilla lo haces en menos de dos horas. Es perfecto para shawarmas, sándwiches, para acompañar guisos o para mojar en hummus.
Ingredientes (rinde 6 panes)
- 300 g de harina de trigo 000 (más un poco para estirar)
- 1 cucharadita de sal fina
- 1 cucharadita de azúcar
- 5 g de levadura seca instantánea (1 cucharadita y media)
- 3 cucharadas de aceite de oliva o girasol
- 180 ml de agua tibia
Paso a paso
- Mezcla lo seco: en un bol, combina la harina, la sal, el azúcar y la levadura.
- Agrega lo líquido: suma el aceite y el agua tibia de a poco, mezclando hasta que se forme una masa.
- Amasa: trabájala 8 minutos sobre la superficie de trabajo hasta que esté lisa, suave y no se pegue.
- Deja levar: forma una bola, cúbrela con un paño y déjala reposar 1 hora en un lugar tibio, hasta que duplique su tamaño.
- Divide: desgasa la masa y córtala en 6 porciones iguales. Forma bolitas y deja reposar 10 minutos tapadas.
- Estira: con un palo de amasar, estira cada bolita en un disco de unos 15 a 18 cm y 3 a 4 mm de grosor, sin dejar zonas más finas que otras.
- Cocina en la sartén: calienta una sartén antiadherente a fuego medio-alto, sin aceite. Cocina cada disco 1 a 2 minutos de un lado, hasta que aparezcan burbujas; dale la vuelta y cocina otro minuto. Al final, el pan se inflará.
- Guarda tiernos: a medida que los saques, envuélvelos en un paño limpio para que mantengan la humedad.
Consejos para que se inflen
- La sartén tiene que estar bien caliente antes de poner el primer disco.
- Estira los discos parejos: si hay partes muy finas, el vapor se escapa y no se infla.
- No uses demasiada harina al estirar, porque se quema en la sartén.
- Si quieres que queden más suaves, píntalos con un poco de aceite o manteca apenas salen.
Cómo usarlos
Rellénalos con carne, pollo, ensalada y salsa de yogur; úsalos como base de pizzas rápidas; o córtalos en triángulos y tuéstalos para hacer chips caseros. Se conservan 2 días a temperatura ambiente, bien tapados, y hasta un mes en el congelador.