¿Tenés bananas, un huevo y una sartén? Entonces podés preparar una torta casera increíblemente fácil, sin necesidad de prender el horno. El resultado es una masa tierna y esponjosa, cubierta con bananas caramelizadas que le dan un sabor irresistible.
Es una excelente opción para acompañar el mate, el café o preparar algo dulce para la merienda utilizando ingredientes económicos que probablemente ya tengas en casa.
Ingredientes
Para la masa
- 1 huevo
- 60 g de azúcar
- 150 ml de leche a temperatura ambiente
- 50 ml de aceite de girasol
- 150 g de harina 0000
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 pizca pequeña de sal
Para la base de banana caramelizada
- 3 bananas firmes, preferentemente no demasiado maduras
- 2 cucharadas de azúcar
- Manteca, cantidad necesaria para engrasar
Cómo hacer una torta de banana en sartén
1. Preparar la masa
Colocá el huevo en un bowl y batilo ligeramente con un batidor de mano o tenedor. No hace falta generar espuma; simplemente queremos integrar bien la clara con la yema.
Agregá los 60 gramos de azúcar y mezclá nuevamente.
Incorporá la leche a temperatura ambiente, la pizca de sal y el aceite de girasol. Mezclá hasta obtener una preparación uniforme.
2. Incorporar la harina
Agregá poco a poco la harina 0000, preferentemente tamizada, mientras continuás mezclando para evitar la formación de grumos.
La preparación debe quedar homogénea, suave y relativamente fluida.
Por último, incorporá el polvo de hornear. Es importante agregarlo al final y mezclar solamente lo necesario para distribuirlo por toda la masa.
3. Preparar las bananas
Para esta receta conviene elegir bananas firmes. Si están extremadamente maduras y blandas, pueden desarmarse durante la cocción.
Pelá las tres bananas y cortalas longitudinalmente por la mitad.
Si alguna mitad resulta demasiado larga para tu sartén, simplemente recortala para acomodarla.
4. Preparar la sartén
Utilizá preferentemente una sartén antiadherente de aproximadamente 20 cm de diámetro y con cierta profundidad.
Untá muy bien el fondo y los laterales con manteca.
Distribuí las 2 cucharadas de azúcar sobre el fondo. Durante la cocción, este azúcar se derretirá y ayudará a formar una deliciosa capa caramelizada.
5. Acomodar las bananas
Colocá las mitades de banana sobre el azúcar con la parte cortada hacia abajo, es decir, tocando directamente el fondo de la sartén.
Este detalle es importante porque, cuando demos vuelta la torta, las bananas caramelizadas quedarán visibles en la superficie.
Tratà de cubrir la mayor parte posible del fondo.
6. Agregar la masa
Verté cuidadosamente toda la preparación sobre las bananas.
Mové suavemente la sartén para ayudar a que la masa se distribuya entre los espacios y quede pareja.
No hace falta revolver ni tocar las bananas.
7. Cocinar a fuego mínimo
Tapá la sartén y llevala a la hornalla a fuego bien bajo.
Cociná aproximadamente durante 15 minutos.
El tiempo puede variar según el tamaño de la sartén, el material y la intensidad de cada cocina. Por eso, más que mirar exclusivamente el reloj, prestá atención a la masa.
Los bordes comenzarán a verse firmes y la superficie irá perdiendo progresivamente su aspecto líquido.
Durante los primeros minutos evitá levantar constantemente la tapa: el vapor acumulado ayuda a cocinar la parte superior de la torta.
8. Dar vuelta la torta
Cuando la masa esté suficientemente firme, untá ligeramente con manteca un plato grande y apoyalo sobre la sartén.
Sujetando firmemente ambas cosas, dalas vuelta de una sola vez.
Al retirar la sartén aparecerá la parte más tentadora: las bananas doradas y caramelizadas.
Pero todavía falta cocinar unos minutos del otro lado.
Deslizá cuidadosamente la torta nuevamente dentro de la sartén.
9. Terminar la cocción
Tapá otra vez y cociná aproximadamente 2 o 3 minutos más a fuego mínimo.
Este último paso ayuda a terminar de cocinar la masa y darle una textura uniforme.
Retirá la torta de la sartén y dejala reposar unos minutos antes de cortarla.
Una torta sencilla con un resultado espectacular
Cuando la cortes vas a encontrar una miga húmeda, tierna y esponjosa, mientras que en la superficie tendrás una capa de banana caramelizada.
La combinación del azúcar tostada con la fruta transforma una preparación muy sencilla en una torta ideal para servir tibia junto con unos mates, un café con leche o una taza de té.
Y lo mejor es que no necesitás horno.
Consejos y recomendaciones
- Usá bananas firmes: las demasiado maduras pueden desarmarse durante la cocción.
- Cociná siempre a fuego mínimo: si el fuego está demasiado fuerte, el azúcar puede quemarse antes de que la masa esté cocida.
- Elegí una buena sartén antiadherente: facilita muchísimo el momento de desmoldar.
- Engrasá también los laterales: esto evita que la torta se pegue al crecer.
- No levantes la tapa constantemente: el vapor ayuda a cocinar la masa de manera uniforme.
- Agregá el polvo de hornear al final: mezclalo suavemente y cociná la preparación enseguida.
- Para darle más sabor: podés incorporar unas gotas de esencia de vainilla o una pizca de canela.
- Comprobá la cocción: antes de darla vuelta, la superficie debe verse firme y no completamente líquida.
Con apenas un huevo, tres bananas y algunos ingredientes básicos podés preparar una torta de banana caramelizada en sartén, esponjosa y sin horno. Es económica, sencilla y perfecta para resolver una merienda casera cuando tenés ganas de algo dulce sin complicarte demasiado.