Hígado de pollo. ¡Una receta deliciosa! ¡El secreto está en la cocción! Cómo cocinarlo rebozado deliciosamente.

Hígado de pollo. ¡Una receta deliciosa! ¡El secreto está en la cocción! Cómo cocinarlo rebozado deliciosamente.

Si pensás que el hígado de pollo siempre queda seco o con gusto fuerte, esta receta te va a hacer cambiar de idea. Preparado en un rebozado bien condimentado y con un pequeño secreto en la cocción, queda súper tierno por dentro y crocante por fuera. Ideal incluso para quienes dicen que no les gusta el hígado.


Ingredientes

Para el hígado

  • 1 kg de hígado de pollo

  • Aceite de girasol o mezcla (cantidad necesaria)

  • 2 dientes de ajo

Para el rebozado (claro)

  • 1 huevo

  • 1 cucharada colmada de mayonesa

  • 150 ml de agua

  • 1 cucharadita de ajo en polvo

  • 1 cucharadita de hierbas italianas

  • 1 cucharadita de pimentón dulce

  • ¼ cucharadita de pimienta negra

  • 1 cucharadita de sal (no muy llena)

  • 6 a 7 cucharadas colmadas de harina común (000)

Para terminar

  • Cebolla de verdeo picada

  • Perejil fresco picado

  • Cilantro o en su defecto más perejil

  • Pan árabe fino o tortillas de trigo (opcional)


Preparación paso a paso

Preparar el rebozado

En un bol colocá el huevo, la mayonesa y el agua. Mezclá bien hasta integrar.
Agregá el ajo en polvo, las hierbas italianas, el pimentón, la pimienta y la sal. Volvé a mezclar.

Incorporá la harina de a poco. En total vas a necesitar unas 6 cucharadas colmadas, pero la idea es lograr una textura espesa, que se adhiera bien al hígado, no líquida.

El punto correcto es cuando el hígado queda bien cubierto y el rebozado no se escurre.


Marinar el hígado

Lavá bien el hígado de pollo y secálo con papel de cocina.
Colocalo en el bol con el rebozado y mezclá suavemente.

Tapá con film y llevá a la heladera 20 a 25 minutos.
Este paso es clave para que quede tierno y sabroso.


Ajustar la textura

Al sacarlo de la heladera, el rebozado puede estar un poco más líquido.
Si hace falta, agregá 1 cucharada más de harina, mezclá y listo. Debe volver a quedar espeso.


Cocinar

En una sartén amplia calentá aceite a fuego medio.
Agregá los dientes de ajo cortados a la mitad y dejalos hasta que perfumen el aceite. Retiralos.

Colocá el hígado con cuidado y cociná sin tapa, a fuego medio:

  • 2 minutos por lado

  • Luego 1 minuto más si hace falta

Queda dorado por fuera y jugoso por dentro.
Retirá y apoyá sobre papel absorbente.

Cociná el resto, agregando un poco más de aceite si es necesario.


Terminar y servir

Mientras está caliente, espolvoreá con verdeo, perejil y cilantro.
Si querés, tapá unos minutos con pan árabe o tortillas para concentrar los aromas.


Cómo servirlo

  • En pan árabe, tipo wrap

  • Con puré de papas

  • Con ensalada fresca

  • Como picada caliente

Por dentro queda muy jugoso, nada seco ni fuerte.


Consejos y recomendaciones

  • No lo cocines de más: el hígado necesita poco tiempo, si no se endurece.

  • El reposo en heladera es fundamental para suavizar el sabor.

  • Podés sumar un chorrito de limón al servir.

  • Si lo querés más liviano, usá menos aceite y escurrí bien.

  • Ideal para que los chicos prueben hígado sin rechazarlo.

 

Una receta simple, económica y sorprendente. Bien hecha, la pechuga… perdón, el hígado de pollo, se transforma en un plato tierno, sabroso y muy fácil de amar, incluso para quienes siempre lo evitaron. Probala así y vas a notar la diferencia.

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